La muerte del fiscal le puso un intervalo y dudas a la campaña
Los candidatos K eligieron un bajo perfil . Mauricio Macri fue el primero en salir a hablar cuando se oficializó la muerte de Nisman. Massa se muestra más activo y dispuesto a arriesgar.
El Gobierno nacional aún no puede salir de la conmoción por la muerte del fiscal federal Alberto Nisman. La noticia también generó un fuerte impacto en la campaña electoral, que estaba en pleno desarrollo. Los candidatos kirchneristas mostraron un bajo perfil en las últimas horas y los opositores Mauricio Macri y Sergio Massa trataron de transmitir una imagen de tranquilidad, ante el revuelo político y la consternación social.Los más afectados por esta situación son los candidatos oficialistas, ya que el Gobierno es el principal afectado por el manto de dudas que cubre la muerte del fiscal, que el lunes pasado debía presentarse en el Congreso nacional.En los comandos de campaña de Daniel Scioli y Florencio Randazzo –los principales precandidatos del kirchnerismo– reina la incertidumbre.Ante la duda, los dos aspirantes presidenciales eligieron un plan conservador: levantaron las actividades de campaña en los próximos días y sólo se los verá por temas de gestión.El gobernador Scioli, apuntalando la cuestión de la lucha contra la inseguridad en la provincia de Buenos Aires. Mientras que Randazzo seguirá con sus acciones de mejorar el sistema ferroviario.En la misma noche del domingo, en cuya madrugada se conoció la muerte de Nisman, Randazzo brindó un reportaje al programa Intratables del canal América de Buenos Aires. Allí, ratificó algo que por estas horas difícilmente vuelva a repetir: que era el candidato de Cristina Fernández.Scioli, por su parte, el lunes pasado envió un escueto comunicado, luego de que sus rivales en la carrera presidencial, Macri y Massa, brindaran una conferencia de prensa.Aunque nadie se anima a pronosticar que sucederá con la investigación, tanto oficialistas como opositores creen que será difícil que se aclare de inmediato los entretelones de la muerte del fiscal. "Esta muerte atravesará toda la campaña. Es difícil pronosticar quién se beneficiará o perjudicará, pero lo cierto es que no es bueno para nadie que se alimente el descreimiento de la sociedad", evaluó un vocero sciolista. Vereda opuesta En la vereda de la oposición, hay estrategias diferentes. Mientras Macri apelará a la cautela, al menos por unos días, Massa decidió que es el momento para mostrarse y transmitir una imagen de tranquilidad. "La estrategia más conservadora sería tener un bajo perfil, pero la gente necesita que alguien les hable, ya que la Presidenta sólo se comunica por Facebook. Hablar es siempre es un riesgo, pero si querés ser presidente tenés que mostrar que tenés temple para afrontar situaciones difíciles", argumentó un dirigente massista.Ayer por la tarde, Massa participó del programa Intrusos que conduce Jorge Rial, que por un día dejó de la lado los chimentos del espectáculo para tratar el impacto político caso Nisman. En el reportaje, Massa mostró el perfil que adelantó uno de sus colaboradores: enumeró propuestas para cambiar el Poder Judicial y una profunda intervención en los organismo de inteligencia, sin criticar demasiado al Gobierno. A tono con varios de los precandidatos, al gobernador José Manuel de la Sota se lo verá en los próximos días más abocado a la gestión provincial que a la campaña nacional. Se mostrará en el interior inaugurando obras y participando de festivales. La campaña presidencial sufrirá un intervalo, también para el mandatario cordobés.

