La CGT Rodríguez Peña, al borde de la ruptura
Mauricio Saillén, del Surrbac, quiere liderar las 62 Organizaciones y precipitaríala fractura que ya existe en los hechos.
La decisión del titular de la CGT Nacional y Popular Rodríguez Peña, Mauricio Saillén, de relanzar en Córdoba las 62 Organizaciones Peronistas con el respaldo del Gobierno Nacional, amenaza con blanquear una división en esa central obrera, que en los hechos ya está quebrada en dos bloques.
Saillén, titular del gremio de recolectores de residuos de Córdoba (Surrbac) se peleó con quien fuera su padrino gremial, el jefe de la CGT opositora Hugo Moyano, y estrechó su relación con el Gobierno nacional.
La Casa Rosada le concedió recientemente una obra social propia, lo que le permitió independizarse de la Federación de Camioneros que le prestaba ese servicio.
El dirigente cordobés –de la mano del operador kirchnerista Ricardo Moreno–, fue recibido en varias oportunidades por el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y por el ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada, e incluso en una de esas reuniones cruzó un saludo con la presidenta Cristina Fernández.
Saillén se reuniría nuevamente esta semana con Abal Medina y Tomada y en la próxima semana lanzaría con un acto las 62 Organizaciones Peronistas en Córdoba, según aseguró Moreno, vocero político del sindicalista.
Las 62 Organizaciones Peronistas son el brazo político de los gremios justicialistas y desde el fallecimiento del metalúrgico Lorenzo Miguel, la conducción quedó en manos de Gerónimo “Momo” Venegas, secretario general del gremio de los peones rurales (Uatre).
En diálogo con La Voz del Interior Venegas descalificó la intención del gremialista cordobés de querer erigirse como nuevo titular de las 62 Organizaciones en Córdoba y sostuvo que estatutariamente esa institución se normaliza desde la conducción nacional que él encabeza.
Venegas puntualizó que a las 62 Organizaciones las preside en Córdoba el peronista Gabriel Suárez, titular de Luz y Fuerza, ya que tiene prorrogado el mandato. Suárez, amigo personal de Moyano, es además el secretario adjunto de la CGT Rodríguez Peña.
En 2007, Venegas convalidó la conducción de las 62 Organizaciones cordobesas, que preside Suárez, y que incluye a Saillen como secretario de Interior.
Virtual ruptura
Desde que Saillen se alineó con los K y se peleó con Moyano, en la CGT Rodríguez Peña quedaron conformados de hecho dos bloques: uno que encabeza el titular del Surrbac y que tiene como principal aliado al sindicato de empleados de empresas de limpieza (Soelsac).
El otro grupo, mayoritario, está liderado por el moyanista Suárez, quien cuenta con el respaldo del Sindicato de Camioneros de Córdoba y el gremio de los municipales de la Capital (Suoem), que preside Rubén Daniele.
Pero además, el lucifuercista asegura que tiene el apoyo de los sindicatos de la madera, del vidrio, ceramistas, petroleros, Uatre, Judiciales de la Nación, molineros, fideeros, músicos y Unión del Personal Superior (UPS).
Cuando Saillén se peleó con Moyano, el titular de la opositora CGT nacional le entregó a Suárez una nota en la que echaba al gremialista del Surrbacc de la jefatura de la central obrera cordobesa y proponía su reemplazo por el lucifuercista.
La nota nunca fue tratada y, según los gremios que están distanciados de Saillén, está pendiente un plenario general para analizar la situación planteada que nunca fue convocado. Por ahora no hay fecha.
Unidad sindical
No obstante, los gremios que respaldan a Suárez reconocen que si Saillén lanza las 62 Organizaciones se precipitará una ruptura en la central obrera.
El lucifuercista reveló que los titulares de numerosos gremios de la Rodríguez Peña le anticiparon su apoyo para que continúe al frente de las 62 Organizaciones.
Por caso, el kirchnerista Rubén Daniele (Suoem) dijo a este diario que apoya a Suárez y dijo que el lucifuercista debe “mantener la unidad”.
Suárez reconoció que impulsa acciones conjuntas con la CGT Regional Córdoba que conducen los delasotistas Omar Dragún y José Pihen, pero consideró que una eventual unidad recién podría analizarse el año próximo a la luz de los resultados electorales.
“Estoy totalmente dispuesto a hablar de unidad con la otra CGT y es sumamente necesario para construir el espacio de poder que hoy día estamos perdiendo”, subrayó el lucifuercista.

