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Política

Ejecución. Inversión y deuda en alza: el primer trimestre de Llaryora 2026

La ejecución presupuestaria del primer trimestre muestra una combinación distinta de ingresos, gastos e inversión que la observada un año atrás.

05 de julio de 2026, 16:40
Inversión y deuda en alza: el primer trimestre de Llaryora 2026
El gobernador Llaryora recorrió la semana pasada las instalaciones del Centro de Control de Epec.

Las cuentas de la Provincia de Córdoba comenzaron 2026 manteniendo la premisa que guía al "cordobesismo" desde hace más de 20 años: el superávit fiscal. En efecto, la administración de Martín Llaryora cerró el primer resultado económico y financiero del año en terreno positivo.

Sin embargo, detrás de ese dato hay un trasfondo distinto al de un año atrás, con un menor margen fiscal, un gasto que volvió a crecer por encima de los ingresos y un fuerte incremento del financiamiento.

Vamos a los fríos números: la ejecución consolidada del Sector Público No Financiero (SPNF) muestra que entre enero y marzo el resultado financiero alcanzó los $ 535.308 millones, apenas por encima de los $ 532.686 millones registrados en igual período de 2025. El aumento nominal fue de apenas 0,5%. Si se considera que la inflación promedio interanual de enero, febrero y marzo fue del 32,5%, el superávit perdió una parte importante de su capacidad de compra en términos reales.

Una evolución similar tuvo el resultado económico, uno de los principales indicadores de la situación fiscal porque mide el ahorro corriente que genera el Estado antes de destinar recursos a la inversión. Ese resultado pasó de $ 644.898 millones durante el primer trimestre de 2025 a $ 805.883 millones este año, un incremento nominal del 25%, también por debajo de la inflación.

En otras palabras, la Provincia siguió generando recursos suficientes para cubrir su funcionamiento cotidiano y mantener un excedente. Sin embargo, ese ahorro perdió fuerza respecto del registrado un año atrás.

El SPNF reúne a la administración central, los organismos descentralizados, las empresas y sociedades del Estado provincial y otros entes públicos no financieros. Por ejemplo, Epec, Caminos de las Sierras, la Agencia Córdoba de Inversión y Financiamiento (Acif) y otros entes. Quedan excluidas las entidades financieras, como el Banco de Córdoba.

Ingresos y gastos

La explicación de estos "macronúmeros" aparece cuando se entra al desagregado de la evolución de los recursos y de las erogaciones. Durante el primer trimestre de este año, los ingresos totales del SPNF alcanzaron los $ 4,27 billones, con un incremento nominal del 32,7% respecto del mismo período de 2025. En la práctica, crecieron prácticamente al mismo ritmo que la inflación.

Los gastos totales, en cambio, sumaron $ 3,74 billones y aumentaron 39,1%, casi siete puntos porcentuales por encima de los recursos.

Ese comportamiento explica por qué el resultado financiero permaneció positivo, aunque con un margen menor en términos reales.

Aunque los ingresos tributarios (Ingresos Brutos, Sellos y Patrimoniales) crecieron 26,8%, por debajo de la inflación, Llaryora logró acompañar la suba de precios gracias al aporte de otros rubros. Entre ellos, los ingresos no tributarios (de la mano de fondos específicos y aumento de los cánones) y las rentas de la propiedad (básicamente, los rendimientos obtenidos por las inversiones financieras de la Provincia).

En cuanto al gasto, las erogaciones corrientes crecieron 34,5%, apenas por encima de la inflación, mientras que el gasto en personal aumentó 38,3%, reflejando una recuperación respecto del año anterior. Luego del complicado acuerdo paritario, que cerró por encima de las intenciones iniciales del Panal, todo indicaría que desde el segundo trimestre estas erogaciones deberían crecer todavía más.

La inversión volvió a acelerarse

El mayor cambio de la ejecución aparece en lo que es gasto de capital. Luego de un 2025 muy apagado en términos de obras, el 2026 comenzó con un refuerzo en ese sentido. Es lógico, comenzó la campaña de reelección del Gobernador.

En efecto, mientras las erogaciones corrientes crecieron en línea con la inflación, el gasto destinado a obras aumentó 112,6% respecto del primer trimestre del año pasado.

Dentro de ese rubro, la Inversión Real Directa (IRD), que refleja principalmente la ejecución de trabajos públicos, registró un incremento nominal del 131%.

Más deuda

El aumento de la inversión estuvo acompañado por un fuerte incremento del financiamiento obtenido por la Provincia durante el trimestre.

Las fuentes financieras netas pasaron de $ 111.351 millones durante el primer trimestre de 2025 a $ 1,495 billones en igual período de este año. Dentro de ese total, el endeudamiento público aumentó desde $ 10.484 millones hasta $ 1,137 billones.

El fuerte salto responde principalmente a la colocación internacional de deuda concretada por la Provincia a fines de enero. En esa operación, Córdoba emitió un bono por U$S 800 millones con vencimiento a nueve años y una tasa anual del 8,6%, la totalidad del monto que tenía autorizado. Según informó entonces el Gobierno provincial, los fondos serían destinados principalmente al financiamiento de obras de infraestructura y a mejorar el perfil de vencimientos de la deuda.

Buena parte de ese movimiento estuvo vinculado con las operaciones realizadas por la Acif. En efecto, la ejecución presupuestaria de la agencia muestra que durante el trimestre obtuvo más de $ 1,13 billones mediante operaciones de crédito. Esto también se reflejó en las aplicaciones financieras del consolidado provincial, que pasaron de $ 644.037 millones a más de $ 2 billones entre un primer trimestre y otro.

Nuevo escenario

En otras palabras, la combinación de todos estos factores dejó una fotografía distinta de la que mostraban las cuentas provinciales durante los primeros meses de 2025. Entre enero y marzo de 2026, la Provincia volvió a mantener un resultado financiero superavitario y también conservó un resultado económico positivo.

Sin embargo, ambos indicadores crecieron por debajo de la inflación, reflejando una reducción del margen fiscal. Al mismo tiempo, el gasto total del Panal volvió a expandirse por encima de los ingresos, una dinámica que ya había comenzado a observarse durante el año pasado.

En paralelo, la inversión pública mostró una aceleración muy superior a la del resto de las partidas del presupuesto. Después de un comienzo de 2025 marcado por una ejecución más cautelosa, la gestión de Llaryora incrementó el gasto de capital durante el primer trimestre de este año.

Para sostener ese mayor ritmo de inversión (recordemos que vienen las elecciones), la Provincia recurrió a un volumen de financiamiento notablemente superior al del año pasado. El monto obtenido superó ampliamente el gasto de capital ejecutado entre enero y marzo. La diferencia se explica porque una parte de esos recursos se destinó a refinanciar vencimientos de deuda y mejorar el perfil de pagos de los próximos años, mientras que otra permanecía al cierre del trimestre invertida en activos financieros.