Trabajo. Un informe eleva a 13,8% el “desempleo encubierto”, más del doble de la tasa oficial

El estudio suma al desempleo abierto de Indec a trabajadores con pocas horas y alta precariedad. El fenómeno crece con fuerza entre mayores de 66 años.

03 de marzo de 2026 a las 03:28 p. m.
Un informe eleva a 13,8% el “desempleo encubierto”, más del doble de la tasa oficial
Según el informe, la dinámica del “autoempleo” y la proliferación de ocupaciones de baja carga horaria (como tareas en plataformas digitales) generan que muchas personas no aparezcan como desocupadas.

La tasa de desempleo se ubicó en el 6,6% en el tercer trimestre de 2025, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Sin embargo, un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) sostiene que, si se amplía la medición tradicional, el desempleo alcanza al 13,8% de la población económicamente activa.

El estudio, elaborado a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), propone un indicador propio al que denomina “desempleo encubierto” o “desempleo ampliado”.

Se trata de una metodología no convencional, desarrollada por un espacio técnico vinculado al exministro Gabriel Katopodis, que amplía el universo considerado como desempleado.

De acuerdo con el documento, el desempleo oficial del 6,6% se complementa con un 7,2% adicional correspondiente a personas que, si bien no son consideradas desocupadas por la definición clásica del Indec, presentan situaciones de inserción laboral frágil. La suma de ambos componentes arroja el 13,8%.

Cómo se construye el indicador

El IAG parte de la definición tradicional del Indec, que considera desocupadas a aquellas personas que no trabajaron ni siquiera una hora en la semana previa a la encuesta y que buscan activamente empleo.

El indicador alternativo agrega a ese grupo a quienes cumplen tres condiciones simultáneas: buscan trabajar más horas; trabajaron ninguna o muy pocas horas en la última semana (es decir, son desocupados o subocupados); y las horas trabajadas correspondieron a actividades desprotegidas y de alta precariedad.

Según el informe, la dinámica del “autoempleo” y la proliferación de ocupaciones de baja carga horaria (como changas o tareas en plataformas digitales) generan que muchas personas no aparezcan como desocupadas en la medición oficial, aunque mantengan ingresos insuficientes y continúen buscando empleo.

En esa línea, el estudio sostiene que la tasa tradicional “no expresa de manera clara y unívoca las insuficiencias del mercado laboral”, ya que una parte de la presión sobre el empleo se canaliza a través de ocupaciones precarias o de pocas horas.

Evolución reciente

El trabajo incluye una serie comparativa de terceros trimestres que muestra que, en los últimos años, el desempleo ampliado supera al desempleo abierto. Esta situación, según el IAG, contrasta con el período previo a la pandemia, cuando la brecha entre ambos indicadores era menor.

El informe remarca que el deterioro en las condiciones laborales y en los ingresos familiares impulsó la necesidad de desarrollar una medición complementaria. No obstante, se trata de una elaboración propia que no forma parte de las estadísticas oficiales.

El Indec, por su parte, mantiene la metodología internacionalmente aceptada para medir el desempleo abierto y publica además datos sobre subocupación, empleo no registrado y otras variables del mercado laboral, que permiten distintos análisis según el enfoque adoptado.

El impacto en mayores de 66 años

Uno de los datos más relevantes del estudio es la evolución por edad. Según el IAG, el desempleo encubierto registró un crecimiento marcado entre las personas de 66 años o más.

Entre el tercer trimestre de 2024 y el mismo período de 2025, el fenómeno aumentó 34,1% en ese grupo etario. Si la comparación se extiende al tercer trimestre de 2023, la cantidad de jubilados en situación de desempleo encubierto se multiplicó por 2,5 en dos años.

El informe interpreta esta tendencia como un reflejo de la creciente participación de adultos mayores en actividades laborales de baja intensidad horaria y alta precariedad, en muchos casos vinculadas a la necesidad de complementar ingresos previsionales.

En los demás tramos de edad, la variación interanual fue menor e incluso negativa en algunos segmentos, lo que concentra el crecimiento reciente en el grupo de mayor edad.

Un debate metodológico

El planteo del IAG se inscribe en una discusión más amplia sobre cómo medir la calidad del empleo y la presión efectiva sobre el mercado laboral. Mientras la tasa de desempleo abierto permite comparaciones internacionales y sigue estándares estadísticos definidos, distintos centros de estudios suelen elaborar indicadores alternativos que incorporan dimensiones como la subocupación demandante o el empleo informal.

En este caso, el “desempleo encubierto” no reemplaza al dato oficial, sino que lo amplía bajo criterios propios definidos por el equipo técnico del instituto. La metodología detallada se encuentra en un dossier específico citado en el informe.

Así, el contraste entre el 6,6% oficial y el 13,8% ampliado refleja dos formas distintas de aproximarse a la situación laboral: una basada en la definición estricta de desempleo y otra que incorpora situaciones de inserción precaria y búsqueda de mayor carga horaria.

El informe fue elaborado por equipos técnicos nucleados en el Instituto Argentina Grande y difundido tras la publicación de los datos oficiales del tercer trimestre de 2025.