Durante un discurso. El incómodo momento del ministro de Agricultura: pidió aplausos y “flow” para salir “del pantano”
Durante la conferencia Maizar, Sergio Iraeta se mostró visiblemente molesto por la apatía de los asistentes frente a los recientes anuncios oficiales. El funcionario exigió aplausos y advirtió sobre la necesidad de un cambio de actitud para evitar el regreso de políticas "expoliadoras".
En un escenario cargado de tensión, el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, protagonizó un momento inusual durante su exposición en la conferencia Maizar, celebrada en la ciudad de Buenos Aires.
Ante un auditorio que se mantuvo en silencio a pesar de las menciones a la baja de retenciones, el funcionario lanzó un reclamo directo: “Empezá a aplaudir, así aplaude alguien”.
Malestar por la falta de reconocimiento
Iraeta expresó su frustración ante lo que considera una falta de reacción del sector frente a las medidas impulsadas por el Ejecutivo.
“Bajaste la retención hace tres días y es como si nada, como si no hubieras hecho nada”, sentenció, remarcando que sin un cambio de ánimo en los empresarios y sembradores no se logrará salir del "pantano".
El funcionario, que pasó del sector privado a la gestión pública, confesó el desgaste que le genera leer críticas de productores en redes sociales.
"Te dan ganas de agarrar el sulky a patadas", admitió al referirse a la persistencia de los reclamos pese al nuevo cronograma de reducción de retenciones anunciado por el ministro Luis Caputo.
Un cambio de paradigma bajo presión
Para el secretario, el Gobierno está realizando esfuerzos extraordinarios dentro de las “limitantes presupuestarias” para devolverle competitividad al sector.
Entre los hitos destacados mencionó la eliminación de cupos a la exportación, la baja de aranceles y la promoción de biotecnología.
Iraeta subrayó que el paradigma de un Estado que "destrata" al campo ha cambiado bajo la gestión de Javier Milei.
Sin embargo, advirtió que la sostenibilidad de este proceso depende de la comunicación y el discurso de los propios productores ante la sociedad.
“Que el campo vuelva a ser o no el malo de la película depende de nuestra actitud”, manifestó, instando a los presentes a subirse al “tren del futuro” para alcanzar una Argentina próspera.

