Cambio. El Gobierno nombró a Juan Pablo Limodio como nuevo titular de la Dirección Nacional Electoral

El funcionario asumirá al frente del organismo encargado de coordinar los procesos electorales. El cambio ocurre mientras el oficialismo intenta avanzar con una reforma que busca la eliminación de las Paso.

07 de mayo de 2026 a las 05:37 p. m.
El Gobierno nombró a Juan Pablo Limodio como nuevo titular de la Dirección Nacional Electoral
Juan Pablo Limodio será el nuevo titular de la Dirección Nacional Electoral. (Gentileza Infobae)

En medio de las negociaciones por la reforma electoral impulsada por el Gobierno, este jueves se confirmó que Juan Pablo Limodio será el nuevo titular de la Dirección Nacional Electoral (Dine).

El funcionario reemplazará a María Luz Alegría Landivar, quien ocupaba el cargo desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

Según informó Infobae, la decisión fue oficializada desde el Ministerio del Interior, que justificó el cambio por el contexto político y parlamentario vinculado a la discusión sobre el sistema electoral argentino.

Quién es Juan Pablo Limodio

Limodio es abogado egresado de la Universidad Católica Argentina y hasta ahora se desempeñaba como presidente de Yacimientos Mineros Agua de Dionisio (YMAD), empresa minera interestatal con sede en Catamarca.

Antes de eso había ocupado el cargo de subsecretario de Asuntos Públicos Estratégicos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta, entre 2022 y 2023.

Desde el Gobierno destacaron especialmente su experiencia en temas electorales y señalaron que María Luz Landivar continuará colaborando como asesora.

“Dada su trayectoria en asuntos electorales, el ministro Diego Santilli le pidió a María Luz Landivar que continúe desempeñándose como asesora junto al secretario de Interior, Gustavo Coria”, indicaron fuentes del Gobierno citadas por Infobae.

El contexto político detrás del cambio

La modificación en la conducción de la Dine ocurre en un momento clave para el oficialismo, que busca avanzar en el Congreso con una reforma electoral que incluye cambios en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (Paso).

Sin embargo, en La Libertad Avanza reconocen que actualmente no cuentan con los votos suficientes para eliminarlas por completo.

Las resistencias no provienen únicamente del peronismo. También existen objeciones dentro de sectores dialoguistas y aliados que consideran que las Paso siguen siendo una herramienta importante para ordenar la competencia interna de los partidos.

Frente a ese escenario, el Gobierno comenzó a evaluar alternativas intermedias, entre ellas convertir las Paso en optativas.

El costo económico y las negociaciones

En la Casa Rosada sostienen que el sistema de primarias representa el mayor gasto del calendario electoral y estiman que su realización demanda más de 30 mil millones de pesos.

Según el argumento oficial, ese desembolso resulta difícil de justificar en el actual contexto de ajuste fiscal y restricciones presupuestarias.

Para intentar sumar apoyos parlamentarios, el Gobierno también incluyó el tratamiento del proyecto de Ficha Limpia como parte de la negociación política con sectores aliados.

En la elaboración de la estrategia participaron dirigentes que ya habían trabajado en las reformas aprobadas el año pasado, como la suspensión de las Paso y la implementación de la Boleta Única de Papel (BUP). Entre ellos aparecen la diputada Giselle Castelnuovo y la ahora exdirectora electoral María Luz Landivar.

La urgencia del calendario electoral

Dentro del oficialismo reconocen que los tiempos legislativos empiezan a jugar en contra.

Según explican fuentes parlamentarias, si la reforma no se trata antes del Mundial, las posibilidades de implementación se reducen considerablemente debido a los plazos técnicos y administrativos necesarios para organizar un proceso electoral de esa magnitud.

Entre ellos se encuentran las licitaciones, adecuaciones logísticas y avales partidarios requeridos para cualquier modificación del sistema de votación.