Rompió el silencio. Germán Kammerath calificó su condena por corrupción como una "ejecución política"
El exintendente de Córdoba reapareció públicamente para analizar su paso por la gestión municipal y brindar detalles inéditos sobre su situación judicial. Lo hizo en en el streaming de La Voz En Vivo.
Luego de años de bajo perfil, Germán Kammerath rompió el silencio este lunes y habló sobre la condena que pesó en su contra por la causa Radioaviso, y que lo llevó a prisión. El exfuncionario delasotista aseguró que el proceso no fue un juicio justo, sino una maniobra orquestada por sus adversarios.
"Eso merecería un libro aparte porque fue una ejecución política. No fue un juicio, fue una ejecución donde la condena estaba redactada antes de que yo me sentara ahí", afirmó tajante ante los micrófonos de este medio.
En una extensa entrevista con La Voz en Vivo, Kammerath explicó que el contrato cuestionado fue de 5.000 pesos de aquel entonces y tuvo una duración de apenas cinco meses. Según sus declaraciones, el objetivo era custodiar la nueva flota de vehículos municipales que se había adquirido.
El exintendente remarcó que durante el proceso no se demostró perjuicio económico para las arcas municipales. "No causó perjuicio, causó beneficio, y lo más importante es que yo no me beneficié en nada", sostuvo durante la nota.
En ese sentido, señaló que su condena se basó en "indicios" y no en pruebas directas. Según Kammerath, ninguno de los 27 testimonios presentados en el juicio (denuncia impulsada por Luis Juez) lo involucró directamente en maniobras ilícitas.
La "ley de la envidia" en Córdoba
Respecto a los motivos de su situación judicial, el exlíder de la UCD sugirió que su ascenso político generó resentimiento. Atribuyó su caída a lo que denominó "la ley de la envidia" por haber gestionado áreas estratégicas a nivel nacional y provincial.
"De un partido pequeño llegar a manejar las telecomunicaciones de la Argentina, ganar la provincia y luego la ciudad... eso provoca envidia y odio en otros", reflexionó el exjefe municipal.

Incluso vinculó su condena en Córdoba con una causa en Buenos Aires en la cual, según sus palabras, fue posteriormente sobreseído. Para Kammerath, esto refuerza la idea de que su sentencia tuvo un trasfondo puramente político.
Al recordar su paso por el Palacio 6 de Julio, Kammerath comparó la gestión de la capital cordobesa con una "silla eléctrica" debido a la complejidad de sus problemas recurrentes.
Durante la entrevista, recordó su decisión de bajar el 30% de los impuestos inmobiliarios y automotores al iniciar su mandato. Sin embargo, admitió que la estructura de gasto municipal resultó ser sumamente inelástica.
"Dejé el municipio con 9.000 empleados y en cada presupuesto iba bajando la planta permanente", detalló. Según su visión, la ciudad debería poder funcionar con menos de 5.000 personas mediante la informatización y tercerización.
Análisis del gobierno de Javier Milei
Consultado sobre la actualidad nacional, el exintendente se mostró optimista respecto al rumbo económico del presidente Javier Milei. Consideró que el mandatario actual realizó un diagnóstico adecuado de la crisis argentina.
"Tomó decisiones muy difíciles. La reforma laboral y la renegociación de convenios colectivos son pasos necesarios", opinó. También destacó el impacto de la revolución tecnológica y el e-commerce en la creación de nuevas pymes.
Kammerath subrayó que Argentina lidera el comercio electrónico en la región y posee recursos humanos de alta calidad. "Soy muy optimista más allá de que en los detalles están los políticos en actividad para opinar", añadió.
Actualmente, Kammerath se encuentra retirado de la política activa - según sus propias palabras- y reside gran parte del tiempo en el exterior. Se desempeña como consultor empresarial enfocado en el mercado de China y otros países asiáticos.
"Estoy viajando permanentemente y no opino de política partidaria. Lo que deseo es que esta etapa de la Argentina sea fructífera y que el esfuerzo del pueblo dé resultados", concluyó.


