La Voz En Vivo. Kammerath y el final de Los Redonditos en Córdoba: por qué habilitó el show cuando nadie quería recibirlos
El exintendente de Córdoba recordó el histórico recital del 4 de agosto de 2001 en una entrevista con La Voz En Vivo.
El 4 de agosto de 2001 quedó marcado en la historia de la música argentina como el día en que Los Redonditos de Ricota brindaron su último concierto. El escenario fue el Estadio Córdoba, hoy Mario Alberto Kempes, y el responsable político de permitir el evento fue Germán Kammerath, intendente de la ciudad entre 1999 y 2003.
En una reciente con La Voz En Vivo, Kammerath detalló los pormenores de una organización que enfrentó fuertes resistencias. El contexto nacional era complejo, tanto por la crisis económica de 2001 como por los incidentes de violencia registrados en presentaciones previas de la banda.
Según relató el exjefe municipal, tras los disturbios y muertes ocurridos en el show anterior en el Monumental de River, ninguna jurisdicción quería recibir a la banda. "Nadie quería recibirlos para que tocaran", recordó sobre la tensión que rodeaba al grupo liderado por el Indio Solari y Skay Beilinson.
ammerath reveló que su primer contacto directo con el mundo ricotero fue a través de Carmen "Poly" Castro, la histórica manager de la banda. "Me solicitó una reunión la Poly, la famosa manager que me vino a visitar a la Municipalidad", explicó el exintendente durante la nota.
A pesar de no tener una perspectiva profunda sobre la importancia de la banda en ese momento, Kammerath destacó la profesionalidad de Poly. "Averigüé un poco, sé que era una persona muy profesional", señaló, remarcando que esa impresión fue clave para avanzar con la habilitación.
En el encuentro, se discutieron las condiciones de seguridad y la logística necesaria para un evento de tal magnitud. El intendente enfatizó que la decisión se tomó priorizando la libertad cultural y la responsabilidad de los productores en la prevención de incidentes.
Seguridad sin policías: el esquema para el Chateau
Uno de los puntos más polémicos de la organización fue la seguridad interna del estadio. Los organizadores plantearon que, por una "cuestión cultural", no era conveniente la presencia policial dentro del recinto, algo poco usual para la época.
"Ellos plantearon que la presencia policial adentro del estadio no se podía por un tema cultural", explicó Kammerath en la entrevista. Ante este pedido, se decidió utilizar el área de **Protección Ciudadana**, a cargo de bomberos voluntarios, para mantener el orden interno.

Esta medida no significó la ausencia de la fuerza pública, ya que la policía mantuvo su rol en las inmediaciones del estadio. El operativo fue monitoreado directamente por Kammerath junto al secretario de Seguridad provincial de aquel entonces, Aldo Abril. La realización del show no estuvo exenta de presiones externas. Kammerath recordó haber recibido una visita inesperada del Consejo de Pastores Evangélicos, quienes manifestaron su preocupación por el apoyo municipal al evento ricotero.
Ante este reclamo, el exintendente mantuvo su postura de habilitar el espectáculo siempre que se cumplieran las normas. "Yo les dije que no era apoyo sino que era una habilitación... la libertad cultural en Córdoba no debería ser limitada", afirmó de manera contundente.
El año 2001 ya presentaba signos de inestabilidad social y política que preocupaban a las autoridades locales. "Ya era un año difícil, empezó con ruido, pero finalmente aprobamos y se realizó", analizó sobre el clima que rodeaba al país meses antes de la crisis de diciembre.
El balance del show y el trágico accidente
A pesar de los temores iniciales, el operativo de seguridad fue considerado exitoso por el exfuncionario, aunque se registró una fatalidad. Un joven falleció tras caer desde una viga alta del estadio en lo que se describió como una actitud de riesgo personal.

"Milagrosamente todo salió bien, con lo cual fue, sin saberlo nadie, quizás ni ellos mismos, el último festival de los redonditos", reflexionó Kammerath. En ese momento, no existía certeza de que la banda se separaría definitivamente tras su paso por Córdoba.
Sobre su relación personal con la banda, confesó que nunca llegó a conocer al Indio Solari y que rechazó las entradas de protocolo. "Le agradecí mucho pero le dije que no, que hicieran una fiesta de ellos y que participara su público", concluyó.

