Dura crítica a empresarios por su actitud durante el kirchnerismo
Economistas les enrostraron su pasividad: “Creían que ganaban dinero, pero perdieron valor sus empresas”.
Buenos Aires. Unos 30 hombres de negocios de primera línea formularon ayer una fuerte autocrítica respecto del accionar del empresariado durante el período kirchnerista y de sus vínculos con el poder y concluyeron que terminan la década con el capital de sus empresas desvalorizado. Fue en un encuentro convocado por la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresas (Acde), al que asistieron muchos de los adherentes al Foro de Convergencia Empresarial.Del mismo, participaron como invitados los economistas Javier González Fraga (Unen), Eduardo Amadeo (peronismo), Orlando Ferreres y Miguel Braun (PRO), quienes generaron una introducción al debate, para que los empresarios hicieran luego preguntas y reflexionaran.Entre los asistentes participaron, entre otros, el titular de la American Chamber (Amcham), Juan Vaquer; Pablo Taussig, de Acde; Jaime Campos, de la Asociación Empresaria Argentina (AEA); Claudio Cesario, de la Asociación de Bancos de la Argentina (ABA); Diego Pérez Santisteban, de la Cámara de Importadores y Gabriel Martino, de banco HSBC.Quien llevó la voz cantante desde el panel de economistas en materia de puntualizar la actitud empresarial durante la década, que sirvió como disparador del debate, fue González Fraga, quien señaló que los actuales problemas del país "no son fruto de la mala suerte, sino de decisiones equivocadas de política económica".El ex presidente del BCRA fue el más crítico de la posición asumida por el empresariado frente al ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, como estilo del manejo del kirchnerismo. "Moreno fue de lo mejor", planteó provocativamente González Fraga.Y añadió: "Les demostró (a los empresarios) que estaban desunidos, que las instituciones no le ponían límites y le hizo creer a un grupo de personas inteligentes que cada una era un privilegiado respecto del otro y por eso nunca tuvo un enemigo frontal".Luego, el economista planteó que "a la fiesta del consumo le dio la bienvenida 80 por ciento de la población y 70 por ciento del empresariado. Tanto con música de derecha o con música de izquierda, hubo muchos que vendieron más. Así, se llegó al millón de autos, pero luego viene la cuenta". Y con total crudeza les dijo luego a los empresarios: "Ustedes creían que ganaban dinero, pero perdieron valor sus empresas".Adolfo Ablático, de Acde, coincidió en que "los empresarios no nos dimos cuenta de la pérdida de valor que le generamos a nuestras compañías" al aceptar las reglas del kirchnerismo y señaló que "los brasileños nos sacaron enormes ventajas".Por su parte, Alberto Abad, director del Santander, sostuvo que Moreno "demostró que los empresarios estaban desunidos".El economista Orlando Ferreres apuntó a la corrupción, su efecto sobre los presupuestos públicos y relación con la pobreza. Ferreres puntualizó que se trata de "decisiones económicas equivocadas" y consideró que esa "es la razón" de la pobreza en el país.

