Entrevista. Romain Nadal y Dieter Lamlé: Apoyamos a la Argentina y apostamos por su éxito

Los embajadores de Francia y Alemania inauguraron en Córdoba el primer centro cultural franco-alemán de América Latina. Respaldaron la recuperación económica del país, destacaron la relación con la Provincia, reivindicaron el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur y plantearon una mirada propia sobre los conflictos internacionales.

01 de junio de 2026 a las 01:50 p. m.
Romain Nadal y Dieter Lamlé: Apoyamos a la Argentina y apostamos por su éxito
El embajador de Alemania, Dieter Lamlé, y el embajador de Francia, Romain Nadal, en el Kultur Ensemble Córdoba, el nuevo instituto cultural franco-alemán.

Las embajadores de Alemania, Dieter Lamlé, y de Francia, Romain Nadal, estuvieron en Córdoba para inaugurar uno de los ocho centros culturales franco-alemanes del mundo (el Kultur Ensemble, en la sede de la Alianza Francesa y el Instituto Goethe).

En una entrevista con La Voz, ambos destacaron el perfil académico, científico e industrial de la provincia, ratificaron el interés de sus países por fortalecer los vínculos con Argentina y respaldaron el proceso de recuperación económica.

También analizaron el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, la relación del gobierno de Javier Milei con Estados Unidos y los principales desafíos geopolíticos derivados de las guerras en Ucrania e Irán.

–Córdoba es una de las ocho ciudades en el mundo que tiene un centro cultural alemán-francés-argentino. ¿Por qué la eligieron?

–Lamlé: Es el primer centro cultural franco-alemán que abrimos en América Latina. Y Córdoba siempre estuvo en nuestra atención porque es una ciudad intelectual: aquí tenemos dos universidades, la Academia de las Ciencias, tenemos un colegio alemán muy grande y ahora tenemos este centro cultural, un centro franco-alemán-argentino. Hemos decidido tener ocho en el mundo. Ahora, abrimos el cuarto, que está en Córdoba. Eso también es una señal de que apostamos, que tenemos confianza para la Argentina y que apostamos por el país.

–¿Qué tipo de relaciones están planteando con el gobierno de Martín Llaryora y con la Municipalidad de Córdoba?

–Nadal: Hay una impronta alemana y francesa muy grande en toda la Argentina, hubo una migración importante de poblaciones de nuestros países. Y en Córdoba. Aquí, Alemania y Francia tienen alianzas universitarias y económicas, como por ejemplo Volkswagen y Renault en Santa Isabel. Tenemos acuerdos científicos y lazos sociales muy importantes con la sociedad civil. Por eso decidimos crear una entidad común y cultural, para difundir el mensaje de la alianza franco-alemana. Somos dos países que creen en la Unión Europea y que han fomentado su desarrollo, y ese es un mensaje de diálogo de civilizaciones y de encuentro. Apostamos por la diversidad. La cultura francesa y alemana llevan ya mezcladas muchos años después de la Segunda Guerra Mundial. El trabajo franco-alemán de la juventud, las alianzas universitarias y científicas se han desarrollado muchísimo para que no vuelva el odio y las rivalidades del pasado. Y eso fue exitoso. A eso lo queremos desarrollar en otros continentes, por eso creamos ese institutoen Córdoba, para compartir con los argentinos nuestra experiencia. Compartimos los mismos valores, los mismos intereses y una historia de muchos puntos en común. ¿Para qué competir y tener dos institutos? Es mejor tener uno, porque queremos lo mismo: un espacio para la juventud y para la gente de más edad, para la discusión, la reflexión y aprender idiomas.

El embajador de Alemania, Dieter Lamlé, y el embajador de Francia, Romain Nadal, en el Kultur Ensemble Córdoba, el nuevo instituto cultural franco-alemán.
El embajador de Alemania, Dieter Lamlé, y el embajador de Francia, Romain Nadal, en el Kultur Ensemble Córdoba, el nuevo instituto cultural franco-alemán. (Pedro Castillo/La Voz)

–Argentina vive hoy un proceso político complicado de polarización. ¿Cómo ven nuestro país desde Alemania y Francia?

–Lamlé: Apoyamos al gobierno argentino... o mejor: apoyamos a la Argentina. Siempre hemos contado con Argentina, las relaciones siempre fueron excelentes y empezaron hace 200 años. Uno no puede considerar solamente el gobierno actual, sino hay que verlo en más largo plazo; y así lo estamos haciendo. Deseamos que todo salga bien, que no nos vayamos para atrás, que todo salga bien y que haya un mejoramiento económico para la población y para el Estado. Sería muy importante. Apoyamos con inversiones, y esperemos que la Argentina tenga éxito.

–En el caso de Francia, ¿comparten esa visión?

–Nadal: Sí, apoyamos la recuperación económica de Argentina y tenemos un diálogo político de alto nivel entre el gobierno francés y el argentino sobre las prioridades internacionales. Puede haber discrepancias o diferencias de percepciones, pero también hay temas de convergencia. La crisis de Ucrania, por ejemplo, es uno. Trabajamos para apoyar a Ucrania y para poner fin a la invasión rusa. Este es un tema de la actualidad internacional de trabajo común con Argentina. Pero hay, como por ejemplo la adhesión de Argentina a la OCDE, que tiene su sede en París, y Alemania y Francia apoyan esa adhesión. Como apoyamos también los programas del FMI y el trabajo de recuperación económica de la Argentina Hay muchos temas de reflexión y acción común frente a la actualidad internacional y regional que nos motiva a trabajar con el gobierno argentino.

–Lamlé: Tenemos una presencia alemana fuerte en Argentina, con 30 colegios alemanes, 180 empresas que son activas, y 150 asociaciones argentinas, así que hay un diálogo fluido también entre, lógicamente, los políticos. Nuestro canciller (Friedrich Merz) llega a fines de junio para una visita de dos días que también es una señal clara. Milei ya estuvo en nuestro país. Esun diálogo político muy fuerte. De vez en cuando no compartimos la misma opinión, pero entre amigos eso se resuelve.

La relación con el Mercosur

–Hay una opinión diferente en cuanto al acuerdo con el Mercosur y ya se han empezado a poner en marcha algunos convenios bilaterales. ¿Francia sigue siendo un opositor férreo?

–Nadal: Francia y Alemania, como los demás países europeos, se quieren acercar a América Latina y multiplicar los lazos económicos y comerciales. Sobre el acuerdo Unión Europea-Mercosur tenemos algunas reservas y hemos pedido que se precisen algunas reglas, pero Francia es un país abierto comercialmente. Aquí hay 250 empresas francesas con 50.000 empleos en toda la Argentina, así que comercialmente hay dinámica. También las inversiones francesas han crecido mucho en los últimos años y en 2025, han alcanzado un récord. Creo que más allá del acuerdo con el Mercosur, con los países de la Unión Europea queremos estrechar los lazos y fortalecer la relación económica, comercial y financiera.

–¿Alemania tiene la misma posición o es más abierta que Francia?

–Lamlé: Estamos muy felices que, después de 26 años de negociación, finalmente entró en vigor. También es una señal política que mientras que otros países suben los aranceles nosotros los bajamos; y los bajamos a cero, y no de un día a otro sino gradualmente. Mientras que otros quieren proteccionismo, nosotros abrimos los mercados con 750 millones de consumidores más. El acuerdo del Mercosur y la Unión Europea es un buen acuerdo. Claro no es perfecto, lógicamente necesita trabajar todavía en algunos puntos pero, si se ve la política de la Unión Europea hoy, este año ya ha concluido tratados con Indonesia, con India, y vienen de hacerlo con Canadá y con el Mercosur. Esa es la respuesta europea a países que están tratando de cambiar el mundo.

El alineamiento de Argentina con Trump

–¿Qué opinión tienen del alineamiento de Argentina con el gobierno de Donald Trump en la situación de la guerra en Irán, por ejemplo, y en la geopolítica en general?

–Nadal: Es la posición del gobierno argentino y la respetamos. Los franceses tenemos una tradición de no alineamiento ni con Estados Unidos ni con cualquier otro país; somos amigos y aliados, pero no alineados ni con Estados Unidos ni con otra potencia. Con Alemania tenemos una alianza muy estrecha, tenemos un Consejo de Ministros común, pero cada uno tiene su propia política exterior. Por supuesto trabajamos para defender los intereses comunes de la Unión Europea, pero preferimos la soberanía dinámica. Somos una potencia de equilibrio y no nos alineamos con cualquiera. Desarrollamos una autonomía estratégica.

El presidente Donald Trump habla durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, el miércoles 27 de mayo de 2026, en Washington.
El presidente Donald Trump habla durante una reunión de gabinete en la Casa Blanca, el miércoles 27 de mayo de 2026, en Washington. (Foto AP / Jacquelyn Martin)

–Lamlé: Sigo exactamente lo que dice mi amigo Romain. Lo más importante es que terminemos la guerra lo más rápido posible porque no es una cosa entre los Estados Unidos e Irán, eso tiene efectos muy negativos sobre la economía mundial. Nosotros, ustedes, las poblaciones tienen que pagar mucho más. La inflación están subiendo y además ya es tiempo de terminar esta guerra. Estoy muy feliz de que por lo menos están negociando, eso ya quizá puede ser positivo; pero está complicada la situación.

–¿Es posible creerle a Trump? Ha dicho varias veces que está a punto de llegar a un acuerdo y sin embargo no se logra con Irán.

–Nadal: En las relaciones internacionales es un poco como en una pareja: hay pruebas de amor, no solo es una petición o una declaración. Con Trump hay discusiones, un diálogo intenso de los europeos con él y con su gobierno, y luego están las pruebas de la voluntad de resolver pacíficamente las crisis o de lograr acuerdos políticos para resolver crisis militares o de seguridad. Trabajamos con la diplomacia americana, junto con los alemanes, para encontrar soluciones políticas a conflictos de seguridad, porque un conflicto no se resuelve únicamente por las armas, se resuelve también con un proceso político. Las armas no son suficientes y las guerras sin fin llevan a más violencia, no a resolver las crisis; y las crisis se resuelven con un proceso político. Además, como decía el embajador alemán, el problema de la energía impacta en los costos de la vida diaria de las personas. Y además, la falta de este gas en algunos casos, o de petróleo, complican la vida diaria.

–Lamlé: Quiero mencionar también que la guerra en Ucrania es la que tenemos en Europa; está a dos horas de vuelo de Berlín, así que ese es nuestro problema verdadero. Ahí hay que ser realistas: sin los Estados Unidos no va a haber una solución duradera, así que necesitamos como europeos a los Estados Unidos para llegar también a una paz sostenible y durable; y justa también. Pero está muy complicada la situación. Los Estados Unidos se están retirando del proceso de negociación y de financiamiento, ya lo han hecho... así que eso para nosotros es, por lo menos, tan importante como Irán.