PJ nacional. Con un diagnóstico terminal de Milei, Kicillof puso primera en Córdoba
El gobernador bonaerense lanzó su campaña. Dijo que el “experimento” libertario “fracasó” y que a Milei “le queda poco”. Llaryora esquivó la foto. Claves de la interna peronista.
La interna del peronismo está servida: el gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, puso primera hacia su candidatura presidencial y eligió Córdoba para hacerlo; un territorio tan hostil para el kirchnerismo y sus derivados que el gobernador Martín Llaryora tomó el helicóptero para volar hasta Villa de Soto, a 100 kilómetros de distancia de su colega bonaerense, y gambetearlo en público.
Aunque la agenda del bonaerense se disfrazó de institucional, el objetivo fue acelerar los tiempos electorales de la oposición y marcarle la cancha a Llaryora, con la intención de que sea parte de una eventual “gran interna peronista”.
“Lo quiero decir en Córdoba –dijo Kicillof–: los que venimos del peronismo y militamos por un país con más producción y trabajo, con más salud y educación, con más justicia social, que son cosas básicas, creemos que el Estado debe estar al lado de la gente”. Ese fue el dardo a Llaryora que debe leerse en clave de interna.
El guión de la gira de Kicillof comenzó a interpretarse en La Falda, donde Héctor Daer, el jefe de la Federación de Trabajadores de la Sanidad Argentina, lanzó la candidatura presidencial: “Sos el mejor candidato que tiene el peronismo para conducir los destinos de la Argentina”, le dijo a Kicillof ante los delegados de ese sindicato, quienes entonaron “presidente/Axel presidente..,”.

Enérgico, Kicillof devolvió la pared: “Hay que explicar que lo de Milei es un experimento de la ultraderecha que fracasó y que le queda poco. ¡Vamos a tener una mejor propuesta para defender la salud, la educación, el trabajo argentino; tenemos que explicar que vamos a defender las universidades, que vamos a defender los derechos, que vamos a defender las Islas Malvinas, que vamos a defender a nuestros pibes, que vamos a defender a nuestra patria!”.
Hay en esta puesta en escena otra lectura interna:es Daer resistiendo a la nueva conducción de la CGT–en particular Cristian Jerónimo, tropa de Gerardo Martínez– que coquetea con el esquema “federal” del peronismo.
¡Aquí Cosquín!
La danza siguió en Cosquín, donde el gobernador bonaerense fue recibido por el intendente Raúl Cardinalli, y el exsenador nacional Carlos Caserio, uno de los armadores cordobeses de Kicillof.
Bajo el paraguas de la firma de un convenio para fomentar la llegada de artistas de Buenos Aires al Festival Nacional de Folklore, Kicillof fue a la Plaza Próspero Molina, tomó el micrófono y ante decenas de personas dijo: “El turismo no anda, el comercio no anda, las pequeñas producciones agropecuarias no andan, la industria tampoco anda; no anda nada con Milei. Entonces, el problema es Milei y su política económica”.

Redobló las críticas al modelo: “La motosierra le está rompiendo el laburo a la gente, le esta rompiendo la salud a la gente, le esta rompiendo la universidad a nuestro pueblo; hay problemas de laburo y el que no lo perdió, la plata no le alcanza”.
Luego, expuso el “colapso” de las finanzas familiares por los costos que acarreó la financiación vía tarjeta de crédito y billeteras virtuales. “Es una situación jodidísima que deja una perspectiva muy compleja para 2026;mientras Milei endeuda más al país, se toma el palo, da un discursito por allá, pero los problemas se acumulan acá”.
En ese marco, apuntó contra el Gobierno nacional por la crisis del Pami: “Qué se dejen de joder con abandonar a la gente”, dijo en modo electoral, aunque repitió hasta el cansancio que éste “no es el tiempo de la campaña, sino el de la construcción”.
Y se subió a la previa de la nueva Marcha Universitaria, prevista para el martes 12: “La tradición universitaria que le da prestigio y renombre a nuestro país en todo el planeta nació en la Reforma del 18, en Córdoba; pero hay que recordar que tuvo que llegar el general Perón para hacer la universidad gratuita y que se llenaran de hijos de obreros”.

¿Y Llaryora?
Mientras Kicillof defendía el “Estado presente”, Llaryora voló hacia el noroeste provincial para dejar inaugurada la escuela de suboficiales de Villa de Soto, en el departamento Cruz del Eje. En auto, estaba a 100 kilómetros. En helicóptero, a un par de minutos. Sin embargo, el cordobés esquivó al bonaerense. En las horas previas a la llegada de Kicillof, desde el peronismo provincial recomendaron a sus dirigentes “evitar la foto”.
En la gira por el departamento Cruz del Eje, Llaryora también cuestionó el resultado del plan económico de Javier Milei: “Hace nueve meses que los ingresos caen, y ustedes ven cómo las obras del Gobierno provincial avanzan”, dijo; y anunció financiamiento provincial para la construcción viviendas, movilidad y proyectos productivos, entre otras iniciativas locales.
“A Kicillof lo vamos a enfrentar; ya sea en una interna del peronismo o por fuera, en la elección general”, repite un ministro de Llaryora que apuesta a que el peronismo de Córdoba se integre a un esquema no K que dispute la elección del año que viene.
En ese marco, Nadir Nifury, secretario de Integración Territorial del Gobierno provincial, estuvo en el plenario de Parque Norte de la semana pasada;aunque no menos cierto es que Llaryora envía emisarios a todos los experimentos que están en marcha para competir contra La Libertad Avanza en 2027.




