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Cristina se despegó de Báez: No es mi socio, ni es mi amigo

La expresidenta se presentó ante el juez Ercolini en la causa por negociados en la adjudicación de obra pública. No declaró, entregó un escrito donde denuncia una campaña en su contra, y cargó contra Macri.

01 de noviembre de 2016 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
Cristina se despegó de Báez: No es mi socio, ni es mi amigo
Compañía. Los militantes que acompañaron a Cristina fueron menos esta vez, pero la aclamaron. (Télam)

Buenos Aires. "No soy amiga ni socia comercial" de Lázaro Báez, sintetizó ayer Cristina Fernández de Kirchner, al declarar –sin responder preguntas– ante el juez federal Julián Ercolini en una causa que investiga presuntas maniobras fraudulentas en la adjudicación de obras públicas en Santa Cruz. En una oficina del cuarto piso de los tribunales federales de Comodoro Py, durante una hora y media, la expresidenta realizó su descargo ante Ercolini y los fiscales Gerardo Pollicita e Ignacio Mahiques, los funcionarios que en agosto pasado pidieron la indagatoria. Los fiscales acusan a Cristina Fernández de haber ideado un plan para enriquecerse a través de ilícitos con la adjudicación de obra pública, tras la llegada al gobierno nacional de Néstor ­Kirchner. La causa implicó la investigación de 49 obras viales y el movimiento de 16 mil millones de pesos, entre 2003 y 2015. En su llamado a indagatoria, el juez Ercolini argumentó que el "80 por ciento de la obra pública de Santa Cruz le fue adjudicada a Austral", la empresa constructora propiedad de Lázaro Báez.Quejosa por el estado de los baños de tribunales y tomando el agua que ella misma trajo, Cristina Fernández fue acompañada sólo por su abogado Carlos Beraldi.La exmandataria pidió la nulidad del proceso y dijo ser víctima de "una persecución política"."No soy amiga ni socia de Báez", dijo, según trascendió de fuentes judiciales.Cristina Fernández pidió que se agregue como descargo un escrito suyo presentado el 12 de octubre pasado en el que ya señalaba que Báez ocupó el puesto 38 en el ranking de empresas adjudicatarias de obras públicas. Ayer, frente al juez, la expresidenta volvió a apuntar a Iecsa, la constructora que el presidente Mauricio Macri vendió a su primo Angelo Calcaterra, y recordó que hace poco tiempo, el Gobierno de Cambiemos "modificó los pliegos" del proyecto de soterramien­to del ferrocarril Sarmiento y aportó 45 mil millones de pesos "cuando la financiación debía correr por cuenta de privados". Los fiscales Pollicita y Mahiques, ante esta acusación de Cristina Fernández, pidieron al juez que abra una investigación.La expresidenta también contraatacó sobre la figura de Mahiques. Dudó de su imparcialidad, al apuntar que es hermano de Juan Bautista Mahiques, representante del Poder Ejecutivo en el Consejo de la Magistratura.En la indagatoria, Cristina Fernández recordó que la obra pública "figura en el Presupuesto nacional votado por el parlamento"; también dijo que son las provincias, mayormente, "las que llaman a licitación" y que "los jefes de gabinete son los responsables de ejecutar el presupuesto"."Es una maniobra formidable de persecución política y hostigamiento mediático. No es original, lo vemos en Brasil con Lula y tiene como destinatarios a quienes representamos los procesos de inclusión social", dijo Cristina Fernández a la prensa, al salir de la cita judicial. Según trascendió, la mandataria corrigió con su puño la transcripción de su declaración. "Hay errores gramaticales", apuntó.

La rueda de indagatorias incluye a 17 personas, y terminará el 28 de noviembre. Hoy será el turno de Julio De Vido y mañana seguirán el exsecretario de Obras Públicas, José López, y Lázaro Báez.

Ercolini cuenta con un plazo de 10 días para expedirse sobre la suerte del indagado: el procesamiento, el sobreseimiento o la falta de mérito, son las posibi­lidades.

Lectura política 

“Me están haciendo la campaña”. La frase le fue atribuida a Cristina Fernández, a propósito del operativo judicial montado ayer en los tribunales de Comodoro Py. La expresidenta llegó cerca de las 10.15, en un auto blanco.

La esperaban miles de personas (muchas para un lunes al mediodía, pocas en comparación con abril pasado). El área fue vallada por policías federales, gendarmes y prefectos. Cuando llegaba, una barrera de gendarmes empezó a empujar con sus escudos a los militantes. Cristina Fernández bajó del auto, y, casi en tono de orden dijo “no le peguen a la gente”. Así, entró caminando mientras la militancia se abría a su paso.

Los diputados Héctor Recalde, Axel Kicillof y Juliana Di Tullio, Carlos Parrilli, Martín Sabbatella; el titular de una de las CTA, Hugo Yasky; Gabriel Mariotto y Luis D’Elía de Miles, el exjuez de la Corte Suprema, Eugenio Raul Zaffaroni; el actor Fernán Mirás, y Hebe de Bonafini, entre otros, se acercaron a los tribunales del barrio de Retiro para saludar a Cristina Fernández.

“Cristina se queda esta semana en Buenos Aires”, comentó un referente de La Cámpora. La expresidenta continuará con una agenda de contactos con referentes peronistas y no peronistas. A su alrededor nadie arriesga si será candidata en 2017.