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Cristina dice que no habló con el Papa de la inseguridad ni del narcotráfico

La Presidenta se reunió este lunes con el Sumo Pontífice en la ciudad del Vaticano.

17 de marzo de 2014 a las 05:24 p. m.
Agencia DyN
Cristina dice que no habló con el Papa de la inseguridad ni del narcotráfico
CIUDAD DEL VATICANO. Francisco junto a Cristina (AP).

La presidenta Cristina Fernández afirmó este lunes que "no" dialogó con el Papa sobre la inseguridad ni sobre la problemática del narcotráfico, pero destacó que Francisco vincula ese flagelo a la "exclusión social", por lo que llamó a "leerlo" más que a buscarlo para "sacarse una foto".

En declaraciones a la prensa en Roma, tras ser recibida por el Papa, Cristina Fernández dijo que "está claro que esta economía mata, una economía de exclusión" y dijo que el Sumo Pontífice le habló de "la necesidad de la inclusión como el gran antídoto contra la inseguridad, contra la desilusión, contra la falta de alegría".

"El, cuando habla de inseguridad, menciona a la inseguridad fundamentalmente como el tema de la exclusión", relató la Presidenta y agregó que el Papa "me comentaba sobre cifras realmente alarmantes de desocupación y exclusión que hay en Europa y está muy preocupado por eso".

En ese sentido, Cristina agregó que "por eso -el Papa- hizo mucho hincapié en el tema de la economía, en el tema del capitalismo financiero, como una de las causales de la economía de la exclusión" y apeló a que "esto debe ser revertido" en el mundo.

Temas que quedaron fuera de agenda

Consultada si dialogaron con el Sumo Pontífice sobre el documento dado a conocer recientemente por la Iglesia sobre el narcotráfico en Argentina, Fernández de Kirchner respondió categóricamente: "no, no, no".

La jefa de Estado dijo que ambos coincidieron en que "el trabajo es un articulador social fundamental" como así también "la educación" para mantener "la paz y la concordia en el mundo".

Regalo para Cristina

El papa Francisco le dice "no a la inequidad que genera violencia" en la exhortación apostólica "Evangelii Gaudium" que le obsequió a la presidenta Cristina Fernández y que la primera mandataria argentina sugirió leer.

El documento papal había sido presentado en el Vaticano el 26 de noviembre y constituye un plan de acción del pontificado de Jorge Bergoglio.

En esa exhortación, el Papa rechazó la economía de la exclusión, la idolatría del dinero y las desigualdades que engendran violencia, como basamento de la inseguridad y que pueden provocar "una explosión" social.

Francisco se había referido entonces al tema citado por la jefa de Estado en los puntos 59 y 60 del documento, mediante el subtítulo "no a la inequidad que genera violencia".

Párrafos textuales del documento papal

"59. Hoy en muchas partes se reclama mayor seguridad. Pero hasta que no se reviertan la exclusión y la inequidad dentro de una sociedad y entre los distintos pueblos será imposible erradicar la violencia. Se acusa de la violencia a los pobres y a los pueblos pobres pero, sin igualdad de oportunidades, las diversas formas de agresión y de guerra encontrarán un caldo de cultivo que tarde o temprano provocará su explosión. Cuando la sociedad ólocal, nacional o mundialó abandona en la periferia una parte de sí misma, no habrá programas políticos ni recursos policiales o de inteligencia que puedan asegurar indefinidamente la tranquilidad. Esto no sucede solamente porque la inequidad provoca la reacción violenta de los excluidos del sistema, sino porque el sistema social y económico es injusto en su raíz. Así como el bien tiende a comunicarse, el mal consentido, que es la injusticia, tiende a expandir su potencia dañina y a socavar silenciosamente las bases de cualquier sistema político y social por más sólido que parezca. Si cada acción tiene consecuencias, un mal enquistado en las estructuras de una sociedad tiene siempre un potencial de disolución y de muerte. Es el mal cristalizado en estructuras sociales injustas, a partir del cual no puede esperarse un futuro mejor. Estamos lejos del llamado ˜fin de la historia˜, ya que las condiciones de un desarrollo sostenible y en paz todavía no están adecuadamente planteadas y realizadas.

"60. Los mecanismos de la economía actual promueven una exacerbación del consumo, pero resulta que el consumismo desenfrenado unido a la inequidad es doblemente dañino del tejido social. Así la inequidad genera tarde o temprano una violencia que las carreras armamentistas no resuelven ni resolverán jamás. Sólo sirven para pretender engañar a los que reclaman mayor seguridad, como si hoy no supiéramos que las armas y la represión violenta, más que aportar soluciones, crean nuevos y peores conflictos. Algunos simplemente se regodean culpando a los pobres y a los países pobres de sus propios males, con indebidas generalizaciones, y pretenden encontrar la solución en una ˜educación˜ que los tranquilice y los convierta en seres domesticados e inofensivos. Esto se vuelve todavía más irritante si los excluidos ven crecer ese cáncer social que es la corrupción profundamente arraigada en muchos países óen sus gobiernos, empresarios e institucionesó cualquiera que sea la ideología política de los gobernantes".