A 50 años del Golpe. Córdoba: histórica manifestación, con duros cuestionamientos a Milei

Fue la movilización más multitudinaria que se recuerde en un 24 de marzo. Fue pacífica y predominó la emoción, pero también los cuestionamientos al Gobierno nacional. Arrancó en Colón y la Cañada y finalizó en el Parque Sarmiento, con la lectura de un documento.

24 de marzo de 2026 a las 09:43 p. m.
Córdoba: histórica manifestación, con duros cuestionamientos a Milei
Histórica. Fue la movilización popular más grande de la historia de Córdoba, para homenajeara la víctimas de la última dictadura militar. (Javier Ferreyra)

No fue una más. No fue la de todos los años. La movilización de este martes por la Memoria, la Verdad y la Justicia quedará en la memoria colectiva de los cordobeses como una de las más multitudinarias que se recuerden, al cumplirse 50 años del golpe militar de 1976. “Histórica”, repetían los organizadores y manifestantes, muchos de los cuales llevan décadas participando de este acto recordatorio.

Además de la masividad de la manifestación (imposible ponerle un número, entre 150 mil y 180 mil personas fue la estimación de los organizadores), el otro dato político que atravesó una jornada invadida por la emoción fueron los duros cuestionamientos contra el presidente Javier Milei.

El video de más de una hora que el Gobierno nacional difundió ayer por la mañana, con su versión sobre lo ocurrido hace cinco décadas, impactó de lleno en el ánimo de los organizadores y, sobre todo, de los manifestantes cordobeses. Bombos, redoblantes y banderas fueron el marco de cánticos e insultos dirigidos al presidente de la Nación, como un modo de desacreditar la mirada de la gestión libertaria, que insistió en la idea de una “verdad completa”.

Esa interpretación de la Casa Rosada, tal vez, terminó alimentando la necesidad de muchos cordobeses de salir –como nunca antes– a recordar el inicio de la noche más negra de la Argentina, con el comienzo de la dictadura más sangrienta de la historia.

Más allá de los cánticos contra el presidente Javier Milei, la emoción fue el común denominador entre los miles de manifestantes cordobeses. (Javier Ferreyra)
Más allá de los cánticos contra el presidente Javier Milei, la emoción fue el común denominador entre los miles de manifestantes cordobeses. (Javier Ferreyra) (Javier Ferreyra / La Voz)

A diferencia de lo que ocurre en Buenos Aires, en Córdoba no son los partidos políticos los principales impulsores del acto recordatorio en cada 24 de Marzo. La Mesa Provincial de Trabajo por los Derechos Humanos es la responsable de la organización y también la que encabeza la columna central. Ya sin la presencia de Sonia Torres, la histórica Abuela de Plaza de Mayo de la filial Córdoba, fallecida en octubre de 2023, pero evocada a cada paso por los organizadores y por los manifestantes.

Detrás de los organismos de derechos humanos marcharon estudiantes, gremios, organizaciones sociales y partidos políticos, en una postal que combinó diversidad y unidad en el doloroso recordatorio.

No se puede negar la connotación política de la movilización. Los cánticos contra el jefe del Estado, alentados por los organizadores, la confirmaron. Sin embargo, en Córdoba no hay espacio político capaz de imprimirle a la jornada un único color partidario. La marcha fue, ante todo, una expresión amplia, multitudinaria y espontánea.

Arranque y emoción

Era esperable que el 50º aniversario tuviera un carácter especial. El propio título de la convocatoria lo anticipaba: “Más que nunca, Nunca Más”.

Como cada 24 de Marzo, la marcha principal partió desde Colón y La Cañada. Allí se concentraron abuelas y madres de Plaza de Mayo, junto a dirigentes que integran la Mesa de Trabajo por los Derechos Humanos.

Desde el primer momento, se percibió un clima distinto. Más allá de la constante oleada de manifestantes que llegaban desde las distintas calles céntricas, a la gran mayoría la atravesaba una emoción profunda. Cinco décadas después del último golpe militar, el recuerdo seguía latiendo con fuerza.

Jóvenes y adultos mayores no podían contener las lágrimas ante las consignas que se repetían por los altoparlantes, en homenaje a las víctimas de la dictadura.

También conmovió y agregó más emoción la reciente identificación de 12 personas que permanecían desaparecidas. Sus identidades fueron corroboradas a partir de restos hallados en fosas comunes del ex centro clandestino de detención La Perla, gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf).

Mientras la columna avanzaba por la avenida Colón, muchas personas que transitaban por las veredas y no participaban de la marcha se detenían para aplaudir su paso, en una señal espontánea de adhesión.

Cuando la columna principal llegó a la intersección de las avenidas Colón y General Paz, detrás se iban acomodando los distintos sectores movilizados, componiendo una imagen impactante de masividad.

“El pueblo de Córdoba salió a las calles a repudiar el golpe y a pedir Verdad, Memoria y Justicia”, se escuchó decir al locutor de la organización. A esa altura, resultaba imposible calcular cuántos eran. Bastaba una palabra para definirlo: histórico.

La primera intervención que conmovió a los manifestantes se produjo frente a la sede histórica de la CGT Córdoba, en la segunda cuadra de Vélez Sársfield. Allí, una gigantografía de Agustín Tosco –símbolo del sindicalismo combativo y protagonista del Cordobazo– acompañó el acto recordatorio.

Más adelante, frente al Buen Pastor, la emoción volvió a ganar la escena. La antigua cárcel de mujeres se convirtió otra vez en un punto de memoria viva, donde muchas miradas se empañaron.

Convivencia política

Ocurre todos los años, pero esta vez tuvo un matiz particular. Varios partidos de izquierda, encabezados por el Polo Obrero, realizan su propio acto frente al Patio Olmos.

La columna de los organismos de derechos humanos tuvo que aguardar unos minutos para que finalizara el acto de los partidos de izquierda, en la explaza Vélez Sársfield.

Luego, la marcha continuó su recorrido sin incidentes. En otras oportunidades, se habían registrado tensiones entre partidos políticos, aunque nunca con los organismos de derechos humanos.

Tradicionalmente, la movilización del 24 de Marzo concluía frente al Arzobispado, donde se montaba el escenario central. Esta vez, el trayecto se extendió hasta el parque Sarmiento. Allí, en las inmediaciones de los Tribunales federales, donde se juzgó y se sigue juzgando a represores, se instaló el escenario principal.

Antes del arribo de la columna, el lugar fue escenario de un festival de música.

Pasadas las 20, la columna principal llegó al punto de cierre de una jornada que quedará en la memoria. La conclusión fue el documentó que consensuó la Mesa de los Derechos Humanos.

“Si hoy estamos acá, si seguimos nombrando a los 30.000, si seguimos marchando, es porque hubo quienes nos legaron un ejemplo, fueron muchos los que no se resignaron al silencio. El movimiento de derechos humanos es la base sobre la cual pudimos construir un camino que afianzó la democracia en este país. Son las Madres caminando en ronda cuando el miedo mandaba. Son las Abuelas buscando nietos cuando el poder decía ‘acá no pasó nada’. Son los Hijos reivindicado la lucha de sus padres. Son los familiares, los sobrevivientes, los abogados, el movimiento obrero organizado, los militantes que sostuvieron la memoria cuando el olvido y el negacionismo eran política de Estado. ¡¡¡¡¡¡¡Y ahora son los NIETOS continuando la lucha!!!!!!!”, fue uno de los párrafos más destacado del documento.

“El ‘Nunca Más’ se construye todos los días. En las aulas. En los barrios. En los sindicatos. En los centros de estudiantes. En cada espacio donde alguien decide no ser indiferente”, cerró el documento en medio de aplausos, de abrazos y de la sensación compartida de haber protagonizado una movilización que, para muchos, ya forma parte de la historia reciente de Córdoba.