Problemas. La baja de la coparticipación complica las finanzas de Córdoba

La Provincia recibió $ 450.858 millones en febrero. Al descontar la inflación, acumula siete meses consecutivos de caída real.

01 de marzo de 2026 a las 06:55 p. m.
La baja de la coparticipación complica las finanzas de Córdoba
El presidente Javier Milei y el gobernador Martín Llaryora, en Córdoba. (Archivo)

Como sucedió en los seis meses anteriores, en febrero los envíos nacionales hacia Córdoba volvieron a caer, potenciando una situación de fragilidad de ingresos cada vez más marcada para el fisco local.

El dato complica las cuentas de la administración de Martín Llaryora en el contexto de la discusión paritaria con el sector docente. Tanto es así que los maestros decidieron no comenzar las clases este lunes, adhiriendo a una medida de fuerza nacional lanzada por Ctera.

Los envíos desde la Nación hacia Córdoba son importantes porque representan algo más de la mitad de toda la recaudación del Estado provincial.

Según los datos oficiales, Córdoba recibió en febrero $ 450.858,2 millones en concepto de coparticipación federal de impuestos y otras transferencias automáticas, un 22,1% más que en el mismo mes del año pasado en términos nominales.

Sin embargo, considerando una inflación estimada del 2,9% para noviembre en el IPC Córdoba (aunque advierten que podría ser mayor), se trata en verdad de una baja interanual real del 7,2%. Es el séptimo mes consecutivo con caídas en este indicador clave para las finanzas provinciales.

El descenso de los envíos nacionales responde al deterioro de la actividad económica registrado en los últimos meses, lo que redujo la recaudación de impuestos coparticipables, especialmente IVA y Ganancias. La situación preocupa en el Panal, donde desde hace meses vienen detectando un empobrecimiento en el volumen de estas transferencias.

Sin contar el atípico mes de mayo pasado, cuando se produjo una fuerte baja real del 26% por una alta base de comparación respecto a mayo de 2024, la evolución de la coparticipación federal a Córdoba muestra un cambio de tendencia que se inició a mitad de 2025.

En el acumulado de los primeros dos meses del año, Córdoba recibió $ 934.547,3 millones por coparticipación federal de impuestos, lo que implica un crecimiento nominal de apenas el 22% en comparación con el mismo período de 2025, cuando habían ingresado $ 766.468,9 millones.

Sin embargo, al considerar una inflación promedio interanual del bimestre del 32,4% en Córdoba, el resultado es una caída real del 7,9% en estos recursos.

Impacto

A nivel nacional, la caída real de la recaudación coparticipable derivó en una reducción de las transferencias automáticas a provincias y Ciudad Autónoma de Buenos Aires durante el primer bimestre de 2026.

De acuerdo con un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), y bajo el supuesto de una inflación del 2,8% para febrero, las transferencias automáticas a provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires habrían descendido un 7,2% real interanual.

Traducido a valores constantes de febrero de 2026, esa merma, según la consultora presidida por el economista Nadin Argañaraz, equivale a $ 891.431 millones para el consolidado de jurisdicciones subnacionales en los dos primeros meses del año.

El informe también desagrega el efecto por distrito. En términos per cápita, las jurisdicciones que menos perdieron fueron Caba, Buenos Aires y Salta, mientras que las mayores caídas por habitante se registraron en Tierra del Fuego ($ 59.948), Formosa ($ 51.916) y Catamarca ($ 47.315).

En el caso de Córdoba, la pérdida acumulada en el primer bimestre ascendería a $ 83.231 millones a precios constantes de febrero, con una caída per cápita de $ 20.974.

En el ranking de variaciones, la provincia se ubica en una franja intermedia, aunque con un impacto importante en términos absolutos por el peso de estos recursos en su estructura de ingresos.

Según el Iaraf, la disminución de las transferencias obliga a las provincias a ajustar el gasto en una magnitud similar si pretenden sostener su resultado fiscal previo. De no hacerlo, se producirá un deterioro relativo de las cuentas públicas respecto del año anterior.