Justicia. Condenaron al mayordomo del Elíseo por el robo sistemático del palacio presidencial francés

El acusado recibió una pena de un año de cárcel, que cumplirá bajo arresto domiciliario con brazalete electrónico, además de otro año de prisión exento de cumplimiento y una multa de 10 mil euros.

16 de abril de 2026 a las 06:52 p. m.
Condenaron al mayordomo del Elíseo por el robo sistemático del palacio presidencial francés
Condenaron al mayordomo del Elíseo por el robo sistemático del palacio presidencial francés

El Tribunal Correccional de París dictó sentencia este jueves contra Thomas G., un mayordomo del Palacio del Elíseo que, entre 2023 y 2025, sustrajo un centenar de piezas de la vajilla oficial considerada patrimonio histórico y nacional.

El acusado recibió una pena de un año de cárcel, que cumplirá bajo arresto domiciliario con brazalete electrónico, además de otro año de prisión exento de cumplimiento y una multa de 10 mil euros.

Junto a él, su pareja y cómplice, el anticuario Damien G., fue condenado a dos años de cárcel (con 16 meses exentos de cumplimiento), mientras que un joven coleccionista y empleado del Louvre, Ghislian M., quien compró gran parte de las piezas, recibió una sentencia de un año de prisión exento de cumplimiento.

Un botín de valor incalculable

Thomas G. era uno de los encargados de custodiar la vajilla utilizada en las cenas de gala del palacio, fabricada por la prestigiosa Manufactura de Sèvres. La investigación policial comenzó en 2025, cuando los superiores del mayordomo notaron la ausencia de piezas en el inventario.

En total, se estima que el mayordomo amasó una colección de unas 150 piezas. Existe una fuerte discrepancia respecto al valor económico del robo: mientras que la Manufactura de Sèvres estima los daños en más de 317 mil euros, los acusados sostuvieron durante el juicio que el valor rondaba los 15 mil euros, basándose en precios de internet.

Motivaciones y arrepentimiento

Durante la vista judicial celebrada el pasado 26 de febrero, los tres implicados reconocieron los hechos. Thomas G. argumentó que actuó impulsado por una grave crisis económica que le impedía incluso pagar la calefacción de su hogar. "Me dejé llevar por la facilidad del acceso a las piezas", confesó, asegurando que inicialmente no buscaba enriquecerse, sino que sentía "admiración" por los objetos.

Por su parte, su pareja afirmó que inicialmente creyó que las piezas eran regalos de los jefes de Thomas, y el comprador, Ghislian M., declaró que le habían dicho que los objetos procedían de una herencia familiar.

Consecuencias legales

La presidenta del tribunal enfatizó la "gravedad" de los delitos debido al prolongado periodo del robo, el valor histórico de las piezas y, fundamentalmente, la "ruptura del vínculo de confianza" con la presidencia francesa. Además de las penas de prisión, a Thomas G. se le impuso la prohibición de ejercer como mayordomo y de asistir a subastas.

Al finalizar el juicio, los acusados pidieron perdón entre lágrimas: Thomas al Elíseo por fallar a su confianza, Damien a la sociedad y Ghislian a la Manufactura de Sèvres, de la cual se declaró un gran admirador.