Legislatura de Córdoba. El juecismo impulsa cambios al Código de Convivencia para endurecer sanciones por picadas
El legislador Walter Gispert presentó un proyecto para establecer faltas más graves por conductas viales intimidatorias. El PJ tiene pendiente el debate por los límites a los cuidacoches.
En la Legislatura de Córdoba se siguieron sumando en las últimas semanas nuevos proyectos para introducir otras modificaciones al Código de Convivencia Provincial a las que ya se aprobaron en diciembre de 2025. El oficialismo está dispuesto a poner límites a los cuidacoches. Mientras que el juecismo presentó una iniciativa para sancionar con multas más severas las conductas peligrosas, como picadas.
El legislador del Frente Cívico Walter Gispert presentó una propuesta que busca “enfrentar conductas viales intimidatorias y violencia nocturna”.
El legislador provincial Walter Gispert presentó un proyecto de ley que propone modificar la Ley 10.326 –Código de Convivencia Ciudadana– con el objetivo de fortalecer las herramientas del Estado frente a conductas que afectan gravemente la seguridad vial, la tranquilidad pública y la convivencia urbana.
La iniciativa del legislador, según aseguró, surgió tras una propuesta impulsada por la Intendencia de La Falda y por el intendente Javier Dieminger ante situaciones reiteradas como carreras ilegales, evasión de controles, ruidos molestos masivos, consumo de alcohol en la vía pública y riñas en contextos de nocturnidad.
El proyecto establece como regla el arresto breve e inmediato de hasta cinco días y el secuestro preventivo obligatorio de los vehículos cuando exista riesgo concreto, intimidación o alteración grave de la tranquilidad pública. Se fija que las multas y el trabajo comunitario quedarán como medidas excepcionales que se aplicarán únicamente mediante una resolución fundada y en ausencia de reincidencia.
También se crea una figura específica para la circulación intimidatoria en grupo; se establece el secuestro obligatorio de vehículos ante evasión de controles; se fija una regulación más estricta del consumo de alcohol en la vía pública cuando genere riesgo o perturbación grave; y se incorpora una figura autónoma para riñas.
“El objetivo no es meramente punitivo, sino preventivo y ordenador. Buscamos garantizar una respuesta inmediata y eficaz ante prácticas que generan temor, degradan el espacio público y ponen en riesgo la vida de vecinos y vecinas”, sostuvo Gispert.
La iniciativa también incorpora una cláusula de coordinación normativa con la Ley 11.097, a fin de evitar superposiciones y asegurar claridad en su aplicación.
“Hay que actualizar el régimen vigente para dar respuesta a un fenómeno que se ha replicado en distintas localidades de la provincia y que demanda herramientas más eficaces para proteger la convivencia ciudadana”, insistió.
Proyecto del oficialismo
El jueves de la semana pasada se constituyó la Comisión de Seguridad, que está presidida por el justicialista Juan Manuel Llamosas y donde se abrirá el debate con los proyectos orientados a limitar la actividad de los cuidacoches y prohibir la de los limpiavidrios.
El oficialismo tiene pendiente el tratamiento de una iniciativa que quedó postergada en diciembre de 2025, cuando se aprobaron las modificaciones al Código de Convivencia provincial y se resolvió dejar para este año los cambios vinculados a la regulación de los “naranjitas”.
A ese proyecto del oficialismo –gestado en el Ministerio de Seguridad que conduce Juan Pablo Quinteros– se sumarán otras propuestas que ya tomaron estado parlamentario y que también deberán ser analizadas en la comisión que encabezará Llamosas.
El proyecto oficialista propone dejar sin efecto el artículo 60° del Código de Convivencia (Ley 10.326), hoy vigente y permite el cobro voluntario por parte de los “naranjitas”.


