En imágenes. Causa Adorni: la Justicia pone la lupa sobre la remodelación del departamento de Miró al 500 en Caballito
El fiscal analiza el “antes y después” del inmueble comprado por el jefe de Gabinete y su esposa. Se investiga quién financió la obra y su valor de reventa es justificable por las refacciones.
La investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó un nuevo eje: las refacciones integrales del departamento de la calle Miró al 500, en Caballito, cuya compra y forma de financiamiento están bajo análisis en Comodoro Py.
El fiscal federal Gerardo Pollicita incorporó al expediente imágenes del antes y después de la propiedad, con foco en las obras realizadas entre la compra inicial de las vendedoras y la posterior operación con el funcionario.
La hipótesis de trabajo apunta a establecer si esas mejoras justifican la diferencia de precio entre ambas transacciones.


La operación bajo sospecha
Según consta en la causa, las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas compraron el inmueble en mayo de 2025 por U$S 200 mil. Seis meses después, el 18 de noviembre de 2025, la propiedad fue vendida a Adorni y a su esposa, Bettina Angeletti, por U$S 230 mil, es decir, con una diferencia de U$S 30 mil.
La operatoria llamó la atención de la fiscalía no sólo por la rapidez de la reventa, sino también por la modalidad de pago. De acuerdo con la documentación judicial, el funcionario entregó U$S 30 mil como adelanto y pactó una hipoteca privada por los U$S 200 mil restantes, a pagar en un año y sin interés. Ese esquema financiero es uno de los puntos centrales del expediente.


El foco en la remodelación
La fiscalía ahora intenta determinar si la ganancia de U$S 30 mil obtenida por las vendedoras responde efectivamente a las obras realizadas en la unidad.
Las fotografías incorporadas muestran una renovación de cocina, baños, cerramientos, pisos interiores y exteriores, además de mejoras en el lavadero, según trascendió de fuentes judiciales.

Por eso, el fiscal busca precisar cuánto costaron esas reformas, quién las pagó y si existe respaldo documental que permita justificar el valor final de venta. En ese marco, fue citado a declarar Matías Tabar, contratista de la firma Grupo AA, quien deberá presentar presupuestos, órdenes de trabajo, adicionales de obra y comprobantes vinculados a la remodelación, según Infobae.


Testimonios de las jubiladas
Durante sus declaraciones testimoniales, Sbabo y Viegas señalaron que desconocen los detalles finos de la operación inmobiliaria y que la gestión estuvo a cargo de familiares: Leandro Miano, hijastro de Sbabo, y Pablo Martín Feijoo, hijo de Viegas.


Ese punto también resulta relevante para la Justicia, que intenta reconstruir la trazabilidad de los fondos y el verdadero nivel de intervención de las vendedoras.
Ambas perciben jubilaciones cercanas a $ 350 mil mensuales, dato que llevó al fiscal a solicitar información patrimonial y financiera para establecer si contaban con capacidad económica para sostener la compra inicial y luego financiar al funcionario.


Qué busca probar la Justicia
La pesquisa no se limita al valor del inmueble, sino que intenta responder una pregunta clave: si la remodelación fue solventada por las mujeres que perciben una jubilación de $ 350 mil, por terceros o por el propio entorno de Adorni antes de la escrituración.


Si se comprobara que las mejoras fueron pagadas por el funcionario o personas vinculadas a él antes de la compra formal, el diferencial de U$S 30 mil podría adquirir otra dimensión dentro de la hipótesis de incremento patrimonial injustificado.


Mientras tanto, la causa sigue avanzando sobre otras hipotecas privadas, préstamos no bancarios y la adquisición de una propiedad en el country Indio Cuá, en un expediente que ya incluye levantamiento de secreto fiscal y bancario.




