Investigación. Caso Adorni: la Justicia allanó tres inmobiliarias que intervinieron en la venta del inmueble bajo sospecha
Los operativos se realizaron en sucursales de la firma Rucci para buscar documentación sobre la compra de un departamento en Caballito. El monto del bien es de U$S 230 mil.
La investigación por presunto enriquecimiento ilícito contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumó este miércoles una serie de operativos judiciales simultáneos en los barrios porteños de Liniers, Mataderos y Villa del Parque.
La fiscalía dispuso el allanamiento de tres sucursales de la inmobiliaria Rucci, empresa que intervino en la venta del inmueble bajo sospecha.
Los procedimientos, ordenados bajo la figura de órdenes de presentación con allanamiento en subsidio, buscan reconstruir la trazabilidad de la operación realizada en la calle Miró al 500. El despliegue judicial coincidió con la declaración de la escribana Adriana Mónica Nechevenko ante el fiscal federal Gerardo Pollicita en los tribunales de Comodoro Py.
La compra del departamento, concretada el 18 de noviembre de 2025, es el eje central de la causa que analiza la estructura financiera utilizada por el funcionario. Según los registros, la propiedad fue declarada por un valor de U$S 230 mil, aunque las condiciones de pago generan interrogantes en los investigadores.
Allanamientos en la inmobiliaria Rucci
Los operativos realizados en la tarde de este miércoles en las oficinas de la firma Rucci tuvieron como objetivo principal el secuestro de documentación vinculada con la venta original del inmueble.
La Justicia busca determinar si existen inconsistencias entre los papeles de la inmobiliaria y lo declarado por las partes en la escritura traslativa de dominio.
Fuentes judiciales indicaron que estas medidas son fundamentales para entender la lógica económica de la transacción.

La declaración de la escribana Nechevenko
En su testimonio ante el fiscal Pollicita, la escribana Adriana Nechevenko defendió la legalidad de la operación y negó que se hubiera entregado dinero físico para la constitución de la hipoteca. Según su versión, se trató de una compraventa con un saldo de precio financiado por las propias vendedoras.
“No hubo préstamos de dinero, así, en efectivo, no hubo”, afirmó de manera categórica la profesional al retirarse de los tribunales federales. Nechevenko insistió ante la Justicia en que la transacción del inmueble de Caballito fue una “operación normal” y que no se detectaron irregularidades durante su intervención.
Para la escribana, la estructura del acuerdo se basó en una hipoteca con un saldo de precio, una figura que, según su testimonio, es común en el mercado inmobiliario actual. Sin embargo, la fiscalía mantiene su atención sobre el hecho de que las acreedoras no percibieron intereses por el préstamo.
La estructura de la hipoteca de U$S 200 mil
Uno de los puntos más llamativos para los investigadores es que las propietarias originales, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo, actuaron simultáneamente como vendedoras y como acreedoras. Ambas aportaron el 50% cada una para conformar una hipoteca por U$S 200 mil a favor de Adorni.
El acuerdo establece que se trata de una hipoteca no bancaria, otorgada sin interés y con un plazo de devolución de tan solo un año. El contrato incluye una cláusula de restitución: si el funcionario no cancela el monto total en noviembre de 2026, deberá devolver el departamento de la calle Miró.
Esta configuración financiera es analizada por la fiscalía para verificar si existe una justificación económica real para las acreedoras. El fiscal Pollicita sostiene que hay "motivos suficientes" para profundizar en la conformación patrimonial del funcionario y verificar la evolución de sus bienes.
Otras propiedades bajo investigación judicial
La Justicia no solo puso el foco en el departamento de Caballito, sino que extendió las medidas de prueba a otras maniobras inmobiliarias del matrimonio Adorni-Angeletti. En noviembre de 2024, el funcionario hipotecó otra propiedad en la calle Asamblea para obtener U$S 100 mil.

A diferencia del crédito de Caballito, aquel préstamo otorgado por Graciela Molina y Victoria Cancio contemplaba una tasa de interés del 11% anual. Con ese capital, la esposa del funcionario, Julieta Bettina Angeletti, compró una propiedad en el country Indio Cuá por un valor de U$S 120 mil.
Los registros indican que Adorni realizó un pago parcial de U$S 30 mil en noviembre de 2025 para reducir esa deuda. El saldo restante de U$S 70 mil tiene como fecha de vencimiento noviembre de 2026, la misma fecha límite establecida para la propiedad de la calle Miró.





