Crisis política. El caso Adorni dañó la relación con aliados y pone en jaque la agenda en el Congreso

El estallido de la declaración jurada resquebrajó el vínculo de La Libertad Avanza con el PRO y la UCR. El desmarque de Llaryora podría generar un “efecto cascada” sobre otros gobernadores dialoguistas. Se complica el avance de los proyectos del Ejecutivo.

13 de junio de 2026 a las 05:19 p. m.
El caso Adorni dañó la relación con aliados y pone en jaque la agenda en el Congreso
Adorni le suma nuevos costos al Gobierno. La oposición lo quiere afuera y traba el avance de leyes que pretende Milei.

Una oposición que pasó a la delantera, aliados que se endurecen y una agenda legislativa que entró en zona de peligro. El escándalo por los posibles actos delictivos del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cayó como una bomba en el Congreso y será el tema excluyente de las próximas dos semanas, con una doble ofensiva que apunta a la destitución del funcionario a través de una moción de censura.

El estallido de la declaración jurada dañó el vínculo de La Libertad Avanza con el PRO y la UCR, sus principales socios parlamentarios. En esas bancadas admitían hace días que las internas en el oficialismo metían ruido en la negociación de las leyes. Las contradicciones que salieron a la luz y la autoincriminación de Adorni al confesar que evadió impuestos no hicieron más que complicar las cosas.

Macri reclamó la salida de Adorni, pero aún no se sabe qué actitud tomará ante un eventual intento de expulsión de Adoni vía Congreso.
Macri reclamó la salida de Adorni, pero aún no se sabe qué actitud tomará ante un eventual intento de expulsión de Adoni vía Congreso. (Camarco)

Mauricio Macri encontró en la figura de Adorni un elemento para diferenciarse de Javier Milei. El expresidente había sido el primero en cuestionar la designación del entonces vocero presidencial en reemplazo de Guillermo Francos, allá por noviembre. Ahora que las inconsistencias en su situación patrimonial quedaron expuestas, el fundador del PRO no dudó en pedir la cabeza del funcionario.

Con más tardanza y cautela, diputados y senadores del radicalismo salieron a exigir “explicaciones claras e inmediatas y el total esclarecimiento de los hechos”. “Todos saben que es insostenible Adorni, pero no saben cómo hacer equilibrio. Pero al menos dieron el primer paso como para mostrar algo de independencia”, señaló una fuente de la UCR.

Ambos bloques tendrán la oportunidad de llevar el malestar a los hechos en la maniobra que planea ejecutar la oposición el 18 de junio en el Senado y el 23 en la Cámara de Diputados. El objetivo, en ambos casos, es avanzar con la interpelación y eventual moción de censura. Por ahora, los aliados no confirman si se sumarán a la ofensiva y esperan que mueva la Casa Rosada.

Lo que viene

En el Senado, el plan que el senador del PJ José Mayans llevará el miércoles a la reunión de Labor Parlamentaria es aprovechar la sesión que planificaba Patricia Bullrich para el jueves y votar sobre tablas una interpelación a Adorni para dentro de siete días, con la posibilidad de una remoción inmediata. Para hacerlo necesitan dos tercios de los votos.

La jugada del peronismo no solo desafía al macrismo y al radicalismo a ir a fondo, sino que también coloca en un lugar incómodo a Bullrich, quien consideró que lo de Adorni fue una “omisión ética” y desde hace semanas se viene diferenciando del funcionario apadrinado por la secretaria General de Presidencia, Karina Milei.

Bullrich debe decidir qué postura adoptará sobre Adorni cuando el tema llegue al Senado.
Bullrich debe decidir qué postura adoptará sobre Adorni cuando el tema llegue al Senado. (Gentileza Clarín)

En Diputados, el coraje de los aliados también será decisivo para concretar la sesión del 23 de junio, que tiene como objetivo destrabar los proyectos contra Adorni en comisiones. A diferencia del último y fallido intento, en la oposición creen estar más cerca de la meta porque quedó expuesto que Adorni mintió ante los diputados cuando fue a rendir cuentas en abril.

En Unión por la Patria, Provincias Unidas y la Coalición Cívica había conversaciones desde el lunes para oficializar el pedido de sesión. Cuando estalló el escándalo con la declaración jurada el miércoles por la noche, apretaron el acelerador: no quisieron quedar atrás después de que la propia Bullrich saliera a cuestionar al ministro coordinador.

La posición de Llaryora

El dato que más entusiasmó a los líderes de la oposición fue el sorpresivo giro del gobernador cordobés Martín Llaryora: acompañó el pedido y al día siguiente salió a reclamar, a través de sus diputados, la renuncia de Adorni. Hasta el momento, el cordobesismo mantenía distancia de la polémica y esperaba que se resolviera en la Justicia.

Juan Schiaretti pidió la salida inmediata de Adorni.
Juan Schiaretti pidió la salida inmediata de Adorni. (Diputados.)

Ahora esperan que la actitud de Llaryora genere un “efecto cascada” sobre otros mandatarios dialoguistas, como el catamarqueño Raúl Jalil y el tucumano Osvaldo Jaldo (que acaba de desdoblar elecciones en su provincia). No sería el caso del santafesino Maximiliano Pullaro: su diputada, Gisela Scaglia, tiene un viaje programado a Estados Unidos.

Mientras la avanzada contra Adorni toma forma, crece la incertidumbre sobre el futuro de la agenda parlamentaria del Gobierno. No será fácil para los aliados aportar votos a un Gobierno que atraviesa su hora más crítica. Más aún cuando la mayoría de los proyectos del Poder Ejecutivo vienen trabados por falta de acuerdos.

Ya hubo una primera consecuencia: en el oficialismo dan por caída la Ley de Lobby, con la que el Gobierno busca regular la gestión de intereses entre los actores privados y los funcionarios públicos. El proyecto recibió numerosas críticas de organizaciones civiles esta semana en comisiones. “No hay chances de que salga ahora”, admiten en La Libertad Avanza.

La esperanza "violeta" está puesta en el “Súper Rigi”, el régimen con el que buscan atraer inversiones a gran escala en Inteligencia Artificial, infraestructura tecnológica y procesamiento de datos. La aspiración es dictaminarlo el próximo miércoles y votarlo en el recinto el 24. Dependerá de los bloques dialoguistas concretar esa hoja de ruta.

En el Senado, Bullrich tenía intenciones de votar el próximo jueves la ley de defensa de la propiedad privada, pero el texto sigue envuelto en idas y vueltas por los reparos de los bloques afines. Abrir el recinto en este momento para votar la ley es una jugada de riesgo que puede ser capitalizada por la oposición, ansiosa por discutir el caso Adorni.