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Capitanich se reunió con el padre Molina, titular del Sedronar

"Mantuve un encuentro con el padre Juan Carlos Molina. Conversamos sobre el trabajo que tenemos por delante", confirmó el jefe de Gabinete.

30 de noviembre de 2013 a las 07:25 p. m.
Agencia DyN
Capitanich se reunió con el padre Molina, titular del Sedronar
JUNTOS. Molina y Capitanich (Télam).

El jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, mantuvo hoy la primera reunión de trabajo con el flamante titular de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción (Sedronar), el sacerdote Juan Carlos Molina, dos días después de su nombramiento.

"Mantuve un encuentro con el padre Juan Carlos Molina. Conversamos sobre el trabajo que tenemos por delante", confirmó Capitanich en su cuenta de twitter.

Molina, un cura de estrecha relación con la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, fue designado el jueves pasado al frente del organismo encargado de la lucha contra el narcotráfico, lugar que estaba vacante desde la renuncia de Rafael Bielsa en marzo último

"Vamos a hacer en el Gobierno una política muy activa para cuidar el rebaño", dijo Capitanich al anunciar el nombramiento de Molina, y explicó que la presidenta Cristina Fernández dio instrucciones para realizar "un nuevo abordaje" en el tratamiento de esta problemática.

La instrucción presidencial "ha sido trabajar desde una óptica absolutamente diferente respecto al tema de la drogadicción", señaló el ministro coordinador, y agregó que "la Sedronar va a tener una mirada: el abordaje será sistémico, territorial, pero con amplia participación social y ciudadana".

"El padre Molina deberá hacer una convocatoria amplia, plural y democrática para todas las organizaciones no gubernamentales que trabajan en la problemática de las adicciones, en general y de la drogadicción, en particular", dijo, y tendrá "una visión integradora de la problemática". Hoy, el presidente de la Comisión Pastoral Social, Jorge Lozano, admitió que la Iglesia no fue consultada para el nombramiento de Molina, aunque destacó que el sacerdote "es un hombre con sensibilidad, que conoce el problema de la calle y sabe qué implica que un chico adicto quiera recuperarse... las caídas, las idas, las vueltas".

En tanto, el obispado de Río Gallegos, al cual pertenece Molina, aclaró que el sacerdote asumía "a título personal" y no lo hacía "ni en nombre ni en representación" de la Iglesia.