Riesgo país. Buena noticia para Argentina: mejora la calificación de la deuda
Lo anunció la calificadora Fitch, que llevó la deuda a B-. Destacaron los ajustes fiscales, mayor disponibilidad de divisas y acceso limitado al crédito externo. Córdoba lo había logrado el año pasado.
La agencia de calificación crediticia Fitch Ratings elevó la calificación de la deuda soberana de la Argentina de CCC+ a B-, en una decisión que reordena la percepción de riesgo del país en los mercados internacionales.
El cambio responde, según el informe, a una combinación de factores que incluyen mejoras fiscales, mayor solidez en el frente externo, avances en la agenda de reformas y una expectativa de financiamiento suficiente para afrontar los compromisos de deuda en el corto plazo.
El diagnóstico de la calificadora se apoya en un dato central: el equilibrio fiscal se consolidó como eje de la política económica. Fitch considera que el superávit primario estimado en 1,1% del Producto Bruto Interno marca una ruptura respecto de la dinámica histórica de déficit.
En ese marco, proyecta que el resultado financiero general del país se ubicará entre los mejores dentro de la categoría B, un segmento que agrupa economías con acceso restringido al crédito y alta volatilidad.
La mejora también se vincula con la evolución del sector externo. La Argentina pasó a ser exportador neto de energía, lo que, en términos de la agencia, fortalece su resiliencia frente a shocks internacionales de precios. Este cambio estructural se traduce en una previsión de déficit de cuenta corriente del 1% del PBI para este año, un nivel inferior al promedio de países con calificación similar.
En paralelo, el Gobierno avanzó en la acumulación de reservas internacionales. Hasta abril, las compras de divisas alcanzaron los 7.100 millones de dólares, con una meta anual que oscila entre 10.000 y 17.000 millones.
Aun así, Fitch advierte que las reservas netas siguen siendo bajas si se consideran los pasivos de corto plazo, aunque estima un incremento adicional de 8.000 millones en línea con el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional.
Lectura positiva
El informe incorpora también una lectura política. Destaca que la administración de Javier Milei logró aprobar reformas consideradas clave, como la laboral y modificaciones regulatorias que impactan en sectores estratégicos, además del Presupuesto 2026. Para la calificadora, ese paquete legislativo refuerza la orientación hacia la desregulación y la atracción de inversiones privadas.
Sin embargo, el análisis no omite los riesgos. Fitch señala que los vencimientos de deuda en moneda extranjera serán más exigentes a partir de 2027, en un contexto atravesado por el calendario electoral. La estrategia oficial de financiamiento —basada en garantías multilaterales, emisión de deuda en dólares en el mercado local y privatizaciones— evita por ahora la colocación en mercados externos, lo que reduce costos pero limita la construcción de un colchón de liquidez más robusto.
En materia inflacionaria, la agencia identifica una desaceleración con tensiones. Tras haber alcanzado un piso mensual de 1,5% en mayo de 2025, la inflación trepó a 3,4% en marzo de 2026, impulsada por la devaluación, ajustes tarifarios y el encarecimiento de la energía. La proyección es que vuelva a ubicarse por debajo del 2% mensual hacia fin de año.
El crecimiento, por su parte, muestra un patrón heterogéneo. Sectores como minería, petróleo, gas, agro y servicios financieros lideran la expansión, mientras que la industria y la construcción permanecen rezagadas. Para 2026, Fitch estima una suba del PBI de 3,2%.
El caso Córdoba
En ese escenario nacional, Córdoba aparece como un caso alineado con la mejora de percepción crediticia. En 2025, Fitch elevó la calificación de la deuda internacional de la provincia de CCC+ a B-, el nivel más alto posible para un gobierno subnacional argentino en el contexto actual.
La decisión fue acompañada por una medida similar de Moody’s, que ubicó la nota en B3 con perspectiva estable.
La calificación incluía una previsión de estabilidad para los próximos 12 a 24 meses, lo que implica que no se esperan cambios significativos en el corto plazo. Según el informe, la mejora responde a una evaluación más favorable de la capacidad de la provincia para cumplir con sus compromisos financieros sin depender de asistencia externa.
Uno de los factores determinantes fue la colocación de bonos por 725 millones de dólares en el mercado internacional, concretada el 1 de julio del año pasado mediante un canje de deuda. La operación permitió reducir riesgos de refinanciación y mejorar el perfil de vencimientos.
Además, posicionó a Córdoba como el primer gobierno subnacional argentino en recuperar acceso al financiamiento externo desde 2017.
Desde la administración de Martín Llaryora, el resultado fue interpretado como una validación de la política fiscal. El ministro de Economía provincial, Guillermo Acosta, sostuvo que la mejora refleja confianza en la capacidad de gestión y en la consistencia de las políticas públicas.
Fitch, en tanto, valoró el manejo fiscal, el nivel de endeudamiento, la liquidez disponible y la autonomía en la toma de decisiones. Estos elementos, en conjunto, configuran un perfil que, dentro de las restricciones del contexto argentino, logra diferenciarse en términos de previsibilidad.
La coincidencia en la calificación entre Nación y provincia no implica equivalencia en las condiciones de acceso al crédito, pero sí expone una convergencia en la lectura de riesgo. En ambos casos, el paso de CCC+ a B- marca una salida de la zona más crítica, aunque todavía dentro de un rango considerado especulativo.

