La duración de una guerra es clave por su impacto en vidas humanas, en la infraestructura y en la economía de los países involucrados, así como el manejo del tiempo resulta esencial para el resultado de las reformas que pretende el gobierno de Javier Milei.
La guerra en Medio Oriente cumple hoy dos semanas y nadie puede predecir con certeza cuánto durará.
El dato cierto son los aumentos del precio del barril de petróleo Brent por encima de U$S 100 (ayer cerró a U$S 102,60), con impacto en el valor de los fertilizantes para el campo y en el del gas natural licuado (GNL), clave para la provisión energética de Europa.

La inflación será más alta de lo previsto, lo que afectará la economía global y generará peores condiciones de vida para millones de personas.
Impacto en Argentina
YPF, la principal petrolera de Argentina, que concentra el 55% del mercado de las naftas, decidió moderar la suba en las estaciones de servicio.
La prolongación del conflicto juega en contra de esta estrategia.

Emilio Apud, exsecretario de Energía de la Nación, señaló en el programa televisivo Los Turello que, por cada dólar de suba del crudo, las naftas deberían aumentar entre 1% y 1,2% en los surtidores.
“El atraso ya alcanza el 25%”, calculó Apud, para mostrar las pérdidas que provocan las alzas moderadas en el mercado local.
“Lo más conveniente para Argentina es generar energía a través de gas natural (centrales termoeléctricas)”, sugiere, aunque reconoce que será levemente deficitaria la producción de este combustible en el próximo invierno. Calcula que la importación de buques gasificadores se limitará a una docena.
Según el exfuncionario, no existe una medición certera sobre cuál es el impacto del precio de los combustibles en la producción de alimentos, pero consideró clave el costo del gasoil para las labores en el campo y en la logística.
Tiempo de reformas
Más allá del exabrupto del Presidente (“vamos a ganar la guerra”, una frase con reminiscencias al conflicto de Malvinas), el conflicto es una mala noticia.
La presión sobre los precios externos se mantendrá sobre un índice que hace 10 meses está por encima del 1,5% de mayo de 2025.
El Gobierno sostendrá el ajuste en las cuentas públicas y absorberá dinero del mercado con el objetivo de lograr una inflación mensual en torno al uno por ciento en septiembre o en octubre, reafirmó Luis Caputo.
Ambas medidas suponen menor actividad: el gasto público se reducirá, mientras que las familias seguirán percibiendo que “la plata no alcanza” para llegar a fin de mes.
La capacidad de endeudamiento está al límite, con tasas altas para financiar consumo y pagar servicios.
Es factible que el estancamiento se mantenga, más allá de las inversiones que se anuncian en minería, en petróleo, en gas y en agroindustria.

La cosecha 2025/26 rondará los 150 millones de toneladas, con un valor bruto superior a U$S 36 mil millones.
Córdoba está fuera de aquel mapa, salvo en las inversiones vinculadas con el campo. La reconversión de los sectores metalmecánicos para atender las demandas de los núcleos líderes llevará tiempo.
La actividad se mantendrá a través de la obra pública que realiza la gestión de Martín Llaryora. Ahí se destinará una parte del préstamo de U$S 800 millones y de otros créditos de los organismos internacionales (U$S 250 millones para la circunvalación de Río Cuarto).
En el corto tiempo, la industria seguirá soportando una presión impositiva alta, un costo de financiamiento elevado y la competencia de China.
Casi 20% de las ventas de automóviles se concentra en las marcas chinas que operan en Argentina. Estos vehículos seducen a los compradores con motores eléctricos e híbridos (claves por la suba de las naftas) y con gastos de mantenimiento menores a los de las unidades con motores nafteros.
La reconversión también llevará tiempo en la industria automotriz, que ya ensambla menos unidades que en meses similares de 2025.
Caputo rechazó en varias ocasiones corregir el timing entre la apertura y la transformación a las que están obligadas las fábricas locales, con productos que exhiben una clara desventaja tecnológica sobre los que se producen en el mundo.
El manejo de los tiempos en una guerra es un arte que no está escrito en los manuales.

