Pulseada. La AFA y el Gobierno se cruzaron por la protesta del fútbol
Patricia Bullrich calificó de “ridícula” la decisión de que no se juegue una fecha de Primera División. Le respondieron dos presidentes de Lanús y de Vélez, que defendieron a Tapia y al tesorero Toviggino.
La senadora nacional Patricia Bullrich, una de las voces más firmes del oficialismo y habitual intérprete de la postura del presidente Javier Milei en temas sensibles, salió ayer con dureza a cuestionar la decisión de la AFA de paralizar el fútbol entre el 5 y el 8 de marzo. La medida fue adoptada luego de que un juez citó a indagatoria al presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, y al tesorero afista, Pablo Toviggino, en el marco de una causa por presunta evasión fiscal.
Para Bullrich, la determinación de frenar la pelota fue, sin rodeos, “ridícula”.
“Es ridículo que paren el fútbol porque hay dos personas que son llamadas por la Justicia. Es confundir la institución con sus conductas”, afirmó en una improvisada rueda de prensa en el Congreso de la Nación, donde no esquivó la pregunta de los periodistas.
De este modo, la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado rompió el silencio que hasta ahora predominaba en la Casa Rosada. El Gobierno había optado por no confrontar públicamente con la dirigencia del fútbol, incluso después de que el Comité Ejecutivo de la AFA resolvió por “unanimidad” suspender la actividad durante un fin de semana, cuando Tapia, Toviggino y otros dirigentes de la AFA deberán presentarse ante el juez en lo Penal y Económico Diego Amarante.
La causa judicial fue impulsada por Arca, que formuló una acusación de alto impacto: le reclama a la AFA casi $ 20 mil millones por el presunto incumplimiento en el pago del Impuesto a las Ganancias, del IVA y de aportes previsionales entre marzo de 2024 y septiembre de 2025.
Hasta ayer, la estrategia del oficialismo libertario había sido evitar un choque directo con el núcleo duro del fútbol y, sobre todo, no victimizar a Tapia y a Toviggino, principales señalados en el expediente que impulsa Arca, organismo que depende del Gobierno nacional.
Sin embargo, la intervención de Bullrich dejó al descubierto la incomodidad oficial frente a una medida que impacta de lleno en el deporte más popular del país.
Las declaraciones de la senadora fueron breves, casi medidas. En la Casa Rosada, insisten en que la postura institucional sigue siendo dejar “todo en manos de la Justicia”, como repiten en privado los funcionarios libertarios. Pero el cruce ya estaba planteado.
Respuesta de los dirigentes
Las palabras de Bullrich no tardaron en generar reacción. Dirigentes de distintos clubes –especialmente los más cercanos a Tapia– denunciaron una supuesta maniobra del Gobierno para debilitar al presidente de la AFA.
Uno de los primeros en salir al cruce fue el presidente de Lanús, Nicolás Russo. “No me extraña lo que diga Bullrich, porque de fútbol no creo que conozca mucho”, disparó.
Russo aseguró que en la reunión del Comité Ejecutivo recibieron explicaciones detalladas sobre la situación fiscal. “Se trata de una deuda que está paga, los intereses están pagos y las causas se originaron posteriormente”, sostuvo.
Luego fue más allá y cuestionó la contundencia de las medidas judiciales. “Puede ser legal o no, lo desconozco. Lo que digo es que por esto te llaman a indagatoria, ya te dicen que te van a terminar procesando, y te prohíben salir del país. Realmente creo que es mucho. No sólo yo: lo creemos todos los clubes. Lo vemos como un avasallamiento por un tema ideológico”, afirmó el dirigente, alineado con Sergio Massa.
Ese “tema ideológico”, según explicó, remite al enfrentamiento que mantiene Tapia con el presidente Milei desde la llegada del dirigente libertario a la Casa Rosada.
En la misma sintonía se expresó el presidente de Vélez Sársfield, Fabián Berlanga, quien también atribuyó el conflicto a una disputa política.
“Se está declarando una guerra contra el fútbol que no tiene nada que ver. Quieren imponer las sociedades anónimas deportivas y ya los socios dejaron claro su postura”, sostuvo el titular del club de Liniers.
Berlanga defendió además la situación fiscal de la AFA con un argumento técnico. “La AFA no tiene deuda alguna exigible por las obligaciones fiscales que han sido tomadas como sustento de la denuncia presentada por Arca. El pago voluntario de estas obligaciones fiscales se hizo en forma previa a su vencimiento”, argumentó.

