Imágenes. A 57 años del Cordobazo: La Voz recupera fotos de archivo, restauradas con IA
Utilizando herramientas avanzadas de inteligencia artificial, se logró restaurar y dar color a parte de nuestro valioso archivo fotográfico de aquellas jornadas que marcaron un hito en la historia política y social de Argentina.
Ante un nuevo aniversario de la revuelta popular de los días 29 y 30 de mayo de 1969, La Voz revalorizó imágenes de ese momento histórico para los habitantes de la provincia, y en especial de la ciudad capital: el Cordobazo.
La iniciativa no busca modernizar las imágenes ni transformarlas en capturas digitales del siglo 21, sino recuperar la atmósfera original, el color y la profundidad, con una estricta sensibilidad histórica.
Un viaje al pasado, con respeto al archivo
Para realizar la restauración sin alterar la veracidad de los hechos ni la identidad de sus protagonistas, se trabajó con un prompt especializado que dictó las pautas al algoritmo. Se probaron tres IA diferentes –ChatGPT, Grok y Gemini– para contrastarlas y ver cuál arrojaba el mejor resultado.
El prompt se escribió en inglés para un mejor rendimiento de la IA, pero en resumen se pidió: "Restaurar y colorear esta fotografía histórica en blanco y negro con extremo realismo y sensibilidad histórica. Mantener la autenticidad e identidad de la imagen original en todo momento. No alterar los rasgos faciales, expresiones, proporciones corporales, textura de la piel, peinados, detalles de la ropa, objetos, fondos o composición..."
El principal desafío radicó en evitar que las fotografías lucieran artificiales, hipersaturadas o digitalmente generadas. En su lugar, la IA fue "calibrada" para conservar los signos sutiles del paso del tiempo: el grano de película analógica, las imperfecciones del copiado de la época y los contrastes delicados propios de los rollos fotográficos de finales de la década de 1960. En algunos casos se logró; en otros, hubo que rechazar el resultado de la fotografía.
- Texturas reales: los mamelucos de fajina, las camisas de grafa y los vestidos de la época recuperan los tonos pastel y secos de la Córdoba industrial de 1969.
- Fidelidad absoluta: los carteles tratan de mantener su tipografía exacta, destacando la fisonomía de los manifestantes sin "embellecer" los rostros ni alterar sus expresiones de tensión y dignidad.
- Entorno urbano: el pavimento, las fachadas de los edificios y la iluminación natural del cielo cordobés respetan la dirección original de las sombras y la profundidad de campo que logró el reportero gráfico original.
Este rescate tecnológico busca acercar a las nuevas generaciones el impacto visual de las jornadas del 29 y el 30 de mayo, sin caer en el anacronismo. El fin es obtener un resultado vívido pero creíble, optimizado pero inequívocamente antiguo y cinematográfico.
Las imágenes forman parte del archivo de La Voz y fueron publicadas en 1969. Fueron captadas por reporteros gráficos de nuestra Redacción y también de la agencia oficial de noticias Télam, hoy inactiva. Algunas fotografías pertenecen al Archivo Histórico de la Provincia.
Así quedaron las imágenes
































Qué fue el Cordobazo
Este 29 de mayo se conmemoran 57 años del Cordobazo, la huelga masiva con movilización que tuvo lugar en 1969 en la capital cordobesa. El estallido social, organizado conjuntamente por dirigentes sindicales y agrupaciones universitarias, logró hacer tambalear a la dictadura militar que encabezaba Juan Carlos Onganía.
La medida de fuerza comenzó a gestarse ante el creciente descontento popular por el congelamiento de salarios y la intención gubernamental de derogar el llamado "sábado inglés". Esta normativa provincial garantizaba un pago doble para cada hora de labor realizada después de las 13 horas de los días sábado.
Para enfrentar estas políticas económicas implementadas por el entonces ministro de Economía Adalbert Krieger Vasena, los principales líderes sindicales cordobeses acordaron un plan de lucha unificado. Agustín Tosco, de Luz y Fuerza; Elpidio Torres, del Smata (Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor), y Atilio López de la UTA (Unión Tranviarios Automotor) se unieron para organizar la protesta obrera.
El avance popular y la retirada policial
La huelga activa, estipulada con una duración de 37 horas, se inició formalmente a las 11 de la mañana del jueves 29 de mayo. Columnas de trabajadores partieron desde sus fábricas y lugares de trabajo con el objetivo de marchar hacia el área central de la ciudad.
Cerca del mediodía, se produjeron los primeros enfrentamientos de gravedad con las fuerzas policiales, que precipitaron los combates callejeros. A las 12.30, la represión policial asesinó por herida de bala al obrero mecánico Máximo Mena, un delegado automotor de 27 años de edad.
El crimen generó una reacción inmediata y sumó a más de 30 mil personas a las calles, dispuestas a desalojar a las fuerzas de seguridad. La policía quedó completamente desbordada, agotó sus municiones y debió replegarse hacia el microcentro, con lo cual perdieron el control del territorio.
La intervención del Ejército y el saldo de la protesta
Ante la ocupación popular de los barrios mediante piquetes y barricadas, el entonces gobernador de facto Carlos Caballero solicitó de urgencia el auxilio del Tercer Cuerpo de Ejército. A partir de las 17, las tropas militares regulares ingresaron a la capital cordobesa para intentar recuperar las calles.

El comandante militar a cargo de la represión, general Eleodoro Sánchez Lahoz, ordenó un estricto toque de queda y autorizó a sus tropas el uso de armas de fuego. El levantamiento urbano dejó un saldo trágico y diferentes estimaciones oficiales sobre la cantidad final de víctimas. Las investigaciones periodísticas posteriores documentaron exhaustivamente al menos cuatro muertes comprobadas, aunque algunos registros históricos estiman la cifra en más de 30 fallecidos.
La represión estatal culminó con la conformación de tribunales militares excepcionales, que enjuiciaron y condenaron sumariamente a decenas de manifestantes. Los líderes sindicales Agustín Tosco y Elpidio Torres recibieron severas penas de más de ocho y cuatro años de prisión en cárceles militares, respectivamente.
A pesar de las condenas dictadas, el evento social provocó una pérdida irreversible de legitimidad institucional para el régimen dictatorial. La pueblada civil aceleró la renuncia casi inmediata del ministro de Economía y derivó en la caída política del propio Onganía al año siguiente.

