La Voz En Vivo. A 44 años de la Guerra de Malvinas: “No somos excombatientes, seguimos malvinizando y combatiendo”
Sergio Quiñonez y Damián Washington Rivero relataron sus vivencias y destacaron la importancia de mantener viva la memoria sobre aquel episodio de la historia Argentina.
A horas de cumplirse 44 años del inicio de la Guerra de Malvinas, dos excombatientes recordaron su experiencia y destacaron la importancia de mantener viva la memoria sobre aquel episodio de la historia Argentina.
Sergio Quiñonez, veterano piloto de helicóptero en la base Darwin, contó a La Voz En Vivo que muchos de los militares que terminaron participando de la guerra viajaron hasta el lugar desconociendo la gravedad de la escalada bélica.
Consultado sobre cuál fue el día que más lo marcó, indicó: “El 3 de abril, cuando pisé Malvinas la primera impresión fue bajar del avión Hércules y ver la bandera argentina flamear. Me arrodillé y lloré”.
En otro tramo de la entrevista, destacó que los veteranos y excombatientes no tuvieron “contención psicológica ni psiquiátrica” desde que volvieron de la guerra.
También contó que mientras estaba en Malvinas se enteró que iba a ser papá.
Sobre su actividad a 44 años de la guerra, sostuvo: “Seguimos malvinizando; no somos excombatientes, seguimos combatiendo”, y destacó que realizan visitas y charlas a distintas instituciones para mantener el reclamo por la soberanía.
La experiencia de un submarinista
En tanto, Damián Washington Rivero, tripulante del submarino San Luis, contó que zarparon el 11 de abril hacia el sur.
“No íbamos a la guerra en ese momento, no había indicios. Era preventivo. Estuvimos al frente de las costas de San Cruz y el 27 de abril nos obligaron desplegarnos al norte de la Isla Soledad. Éramos 35 tripulantes, yo tenía 34 años”, contó.
“Al haber vivido 32 días dentro de un submarino puedo hacer un análisis en que el 1 de mayo fue un antes y un después. Antes de eso era todo pensábamos que se iba a solucionar diplomáticamente”, recordó.
Consultado sobre si en la guerra se siente miedo, respondió: “Se siente miedo, pero es distinto al que se siente cuando uno se asusta. Es un miedo interno, que se disimula prácticamente. Yo guardaba mensajes para mi familia en una botella de jugo, porque pensé que no iba a regresar”.
Marcó una clara diferencia entre la dictadura que gobernaba el país por aquellos años y los soldados que fueron a la guerra: "Nosotros no estábamos con la dictadura. Estábamos por Malvinas. Alguna gente se equivoca y asocia a la dictadura con Malvinas. Yo estuve en la Guerra de Malvinas y siento un orgullo tremendo y lo tengo en mi familia, es lo más importante para mí. Después el cariño que la gente nos ha demostrado en todos estos años".
En ese punto, marcó una diferencia con el trato que recibieron de parte del Estado: "Hubo desidia. Los soldados regresaron de Malvinas, les firmaron una libreta y los dejaron ir. Ya se sabía en todo el mundo lo que produce el shock emocional de estar en una guerra".
"Fuimos víctima del proceso de desmalvinización que se hizo después de la guerra", sintetizó.

