¿Y si probamos con Dios?
Por medio de nuestro señor Jesucristo y teniendo en cuenta su sacrificio hecho en la cruz del calvario a nuestro favor, los hombres podemos encontrarnos con esa sabiduría superior.
Vemos que quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones no han encontrado la forma de dar soluciones positivas a situaciones que hoy se registran en nuestro medio.
Vivimos un tiempo en que la moral se ha deteriorado de tal forma que de modo despectivo se usan los términos “moralina” para referirse a ella y “moralista” al que pone en práctica los principios morales.
No tener en cuenta reglas de conductas correctas ha llevado a que la sociedad actual tenga que padecer injustamente por los errores cometidos.
Llama la atención que aquellos que recibieron preparación académica en las principales universidades del mundo no consiguen resolver los problemas que en diferentes ámbitos aquejan a los seres humanos.
Teniendo en cuenta que, como dice el dicho popular, “se nos queman los papeles”, sería importante que podamos buscar un conocimiento superior, que nos permita encontrar las respuestas necesarias y así alcanzar resultados positivos.
Cuando hablo de conocimiento superior, me refiero de modo concreto al hecho de buscar en Dios la sabiduría que el ser humano no puede obtener por ser una criatura limitada.
El apóstol Santiago dice: “Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios y Él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie” (Santiago 1-5).
Considerando que la sabiduría humana, al ser limitada, no permite resolver la problemática de la sociedad en que vivimos, sería importante que podamos encontrar en Dios las respuestas que humanamente no tenemos.
Tal como lo expresa Santiago, el ofrecimiento que Dios nos hace es para todos, sin excepción de personas. La sabiduría divina no puede compararse con la humana, ya que como Dios dice en las Sagradas Escrituras, Él es el que se especializa en resolver lo que es imposible para el hombre.
Por medio de nuestro señor Jesucristo y teniendo en cuenta su sacrificio hecho en la cruz del calvario a nuestro favor, los hombres podemos encontrarnos con esa sabiduría superior.
Dios mismo nos ofrece por medio de Cristo la salvación de nuestra alma. Y, con ella, el conocimiento para la resolución de lo que es humanamente imposible. ¿Por qué no probamos con Dios? Él no nos defraudará. Dios te bendiga.
* Fraternidad religiosa
* Pastor evangélico;miembro del Comipaz

