Viva el almanaque
Cada vez toma más cuerpo la idea de que el kirchnerismo instruirá a Daniel Giacomino para que unifique las elecciones de gobernador e intendente de Córdoba. Eduardo Bocco.
Frente a la tranquilidad que le suelen dar los meses de verano a la política cuando el país goza de cierta estabilidad económica, en Córdoba comienza una nueva etapa: se puede decir que floreció el año electoral. Comienzan a vislumbrarse algunos movimientos serios que superan por lejos a los escarceos a los que la comunidad política venía asistiendo en los últimos meses.Se viene la hora de la acción y en las próximas semanas pueden darse sucesos que terminarán de definir el escenario en el que se librará la pelea electoral. Hay dos elementos que serán fundamentales para el análisis y la definición de las estrategias electorales: 1) La fecha de la elección provincial. 2) La fecha de la elección del intendente de Córdoba. Sobre lo primero hay que decir que es más que probable que los comicios de gobernador sean en la primera quincena de septiembre. El día en que los habitantes de la capital de la provincia elijan a su intendente parece haberse convertido en la frutilla del postre de este proceso. Sobre el punto, la alianza kirchnerismo-De la Sota analiza, cada vez con más determinación, instruir al actual jefe municipal, Daniel Giacomino, para que los comicios se realicen el mismo día. Eso ya lo perciben, incluso, los partidos de la oposición, que comenzaron a imaginar una elección conjunta para ambos cargos ejecutivos, relegando a la presidencial, que se realizará en octubre. No es fortuito que Giacomino haya vuelto a hablar de su candidatura a gobernador, que –según especulan en su entorno– será lanzada esta mañana (los afiches tendrían los rostros de Giacomino y de Néstor Kirchner).Como segunda alternativa, los K también evaluaban que el intendente comande una lista colectora de candidatos a diputados nacionales, que se elegirán el mismo día que presidente y vice. Juntos somos más. José Manuel de la Sota presiona de manera especial para que los comicios de gobernador e intendente se unifiquen. Su razonamiento es simple y contundente: piensa que de esa manera complicará a su enemigo político y rival en las urnas, Luis Juez, porque considera que éste carece de un candidato a intendente de peso. Sabe De la Sota que Juez edifica parte de su poderío en la ciudad de Córdoba con votos radicales desencantados. Pero esta vez la UCR tiene un candidato a intendente como Ramón Mestre, que lidera con comodidad las encuestas; estima que así se esmerilarán las posibilidades de victoria en la provincia del Frente Cívico.Este razonamiento comenzó a ponerse en tela de juicio tanto en el justicialismo como en la oposición. Los que dudan de que la jugada tenga efectos automáticos dicen que como se votará con boleta única, se abre una serie de interrogantes que complican de modo especial (y felizmente) al clientelismo y al accionar de los punteros políticos, habituados a canjear votos por favores.De todos modos, con o sin boleta única, los votos que retenga el radicalismo irán en detrimento casi lineal de los juecistas.Además, los principales interesados en que el radicalismo crezca son los propios dirigentes del PJ. Los años pasaron y ya no se advierte esa rivalidad Talleres-Belgrano entre justicialistas y radicales de antaño. Ahora, el hombre a vencer es Juez y cualquier estrategia electoral se bocetará a partir de esa consigna.Sin embargo, y a su modo, la UCR trata de acomodarse y crecer sin ayuda. El jueves último se realizó una reunión con los díscolos intendentes para tratar de ponerlos en línea con la candidatura de Oscar Aguad.Hay un intento de seducción para que las principales ciudades elijan a las autoridades locales el mismo día que los comicios provinciales y que varios caudillos regionales sean candidatos a legisladores distritales. De esa manera, piensan que recuperarán prestigio y votos. Debe también seleccionarse el compañero de fórmula de Aguad, lo cual es un atractivo especial para poner sobre la mesa una propuesta, aunque se sabe que la definición de las boletas siempre deja heridos y enojados. Por las dudas, Luis Juez ratificó que tiene un referente nacional: "Pino" Solanas, hombre potable para la centroizquierda, que puede generar algún ruido en las corrientes progresistas que abrevan en el oficialismo nacional. Los que viajan en ambulancia. Sin embargo, los justicialistas no sólo deberán idear estrategias de crecimiento. También tendrán que preparar muros de contención porque ya les apareció la primera piedra en el zapato: Eduardo Mondino, ahora acusado por el delasotismo de traicionar al partido. "Yo siempre dije que mi límite es Kirchner y me mantengo en lo mismo, los que cambiaron fueron ellos (De la Sota y Juan Schiaretti) que se aliaron con los K", repite Mondino, quien suele decir a quien lo escuche que en la próxima elección "serán más de tres candidatos", con lo cual se pone en la línea de largada.Su estructura será el Peronismo Federal y el PRO e invitará a partidos y a dirigentes que viajan en "la ambulancia peronista". Esta semana, cuando venza el plazo de presentación de listas para renovar las autoridades partidarias en el peronismo, se tendrá una idea clara de los que están dentro y los que fueron marginados. El despecho y el resentimiento también juegan en política y, por más que se argumente que esta nueva alianza tiene nulas chances de dar una sorpresa en las urnas, la elección será parejísima y cada voto que se gane o pierda cotizará en oro. Cuando Schiaretti defina formalmente el calendario, estará inaugurada formalmente la campaña (cosa que seguramente se dará en breve), aunque la carrera ya empezó.

