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El truco y la autoridad en la comunicación de gestión

En la gestión, se comunica para generar consensos y evitar el desgaste.

14 de abril de 2020 a las 12:08 a. m.
Francisco Venturini*
El truco y la autoridad en la comunicación de gestión
Alberto Fernández. Con mucha exposición mediática.

En el juego de cartas argentino por antonomasia, hay una carta que les gana a todas las demás: el uno de espadas, el “ancho”.

Cuando le toca en la mano a un buen jugador, lo reservará sólo para hacer una diferencia significativa. La última mano o la primera, dependiendo de las cartas. Es un signo de impericia utilizarla o nombrarla con ansiedad.

Algo parecido pasa en la comunicación de gobierno con las figuras de autoridad. Más aun en procesos de crisis ultraextensos.

Mientras que en la comunicación electoral de las campañas interesa la mención iterada del candidato, en la comunicación de gobierno la exposición de las figuras más altas de autoridad debe ser medida.

En las elecciones, se trabaja para circunscribir la decisión de voto en la mente de amplios segmentos de la población a un conjunto limitado de opciones.

En la gestión, se comunica para generar consensos y evitar el desgaste. En procesos de riesgo y crisis, para prevenir y procurar certidumbre. Mientras la fórmula del consenso es compleja, la fórmula del desgaste es simple.

La valoración del gobierno depende del contraste entre la gestión percibida y las expectativas que tiene el ciudadano.

Si la gestión percibida se queda corta ante la expectativa, se genera un acontecimiento que contribuye al desgaste. El problema es que en una democracia, las expectativas siempre son más altas que lo que un gobierno puede efectivamente gestionar.

El horizonte del deseo humano es infinito; los recursos, no. Por eso, se pone en primer plano la figura de autoridad o cuando es indispensable o cuando estamos ante un acontecimiento donde la gestión alcanza o supera las expectativas.

El resto del tiempo, el desgaste se lo tienen que comer los “cuatro de copas”. Hoy se corren por momentos riesgos innecesarios.

Asociar al Presidente a un mensaje de "vamos ganando" cuando falta lo peor de la epidemia; ubicar a un gobernador en la foto del lanzamiento de una app de billetera virtual que va a ser criticada porque en realidad ya había sido lanzada dos años antes, o intendentes que explican precisiones de salud que desconocen, es exponerlos a acontecimientos de desgaste innecesarios.

Por ahora, los números parecen dar bien, pero no se debe tentar tanto la suerte. En la comunicación de gestión, sobrecomunicar, exponer a las figuras de autoridad, es peligroso.

*Profesor de Opinión Pública y Comunicación Política, Universidad Siglo 21