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Trabajo, salarios, jubilaciones: de eso no se habla

¿No corresponde a los partidos y candidatos a gobernador decir algo sobre estos temas? Eduardo Salas.

28 de julio de 2011 a las 12:01 a. m.
Eduardo Salas*
Trabajo, salarios, jubilaciones: de eso no se habla

En la provincia de Córdoba, el salario promedio no llega a 2.500 pesos (el 40 por ciento de la canasta familiar); la inmensa mayoría de los jubilados es vejada con haberes de 1.200 pesos; el 30 por ciento de los chicos es pobre; el 45 por ciento de los trabajadores está en negro y los que están en blanco son, en su mayoría, tercerizados, contratados, es decir, impera el trabajo precario. ¿No corresponde, entonces, a los partidos y candidatos a gobernador decir algo sobre estos temas?Sin embargo, el "festival de promesas" no roza siquiera estos puntos. Hay un silencio aplastante, sólo quebrado por la campaña del Frente de Izquierda. Ni la "decencia" ni el "progreso" ni el "cambio seguro", con los que llenan las declaraciones y los afiches, tienen que ver con lo elemental para que cualquier familia pueda funcionar: la calidad del trabajo y el monto de los ingresos. Por lo tanto, es puro macaneo. Complicidad manifiesta. El silencio obedece a una complicidad manifiesta de los candidatos con los capitalistas, que se benefician con esta situación en forma directa o gracias a los fondos públicos. No hay progreso, no hay decencia o no hay cambio si en el hogar no se puede "parar la olla", si los empleos son un muestrario de arbitrariedad y "negreo" de los trabajadores. Una fuerza de trabajo empobrecida y humillada condena al conjunto de la sociedad al atraso, la miseria y la degradación. Así, nuestra provincia está en un claro proceso de desindustrialización; lo que existe, no pasa de la categoría de una armaduría. Para el Frente de Izquierda, es necesaria una transformación social en la provincia. Y esa transformación tiene que pasar, en primer lugar, por mejorar las condiciones de vida de la inmensa mayoría de la población. Que el salario mínimo sea del valor de la canasta familiar, como incluso lo fija la Constitución Nacional, que en este punto es violada por todos los gobiernos. Que la jubilación sea del 82 por ciento móvil, que se anule el veto presidencial y que la plata de los jubilados sea para los jubilados, no para los capitalistas. Que en cada industria y establecimiento rija el mismo convenio para todos los trabajadores y se impida que la tercerización de actividades se convierta en un recurso para degradar el salario y las condiciones de trabajo. Sin estas medidas, no hay progreso posible ni decencia que sirva. *Candidato a gobernador por el Frente de Izquierda y de los Trabajadores