Temas del día:

El suicidio político de los republicanos

Los tres republicanos que recibieron más votos en Iowa –Ted Cruz, Donald Trump y Marco Rubio, en ese orden– parecían competir para ver cuál de ellos es el más duro contra los indocumentados.

06 de febrero de 2016 a las 12:05 a. m.
Andrés Oppenheimer / Periodista, desde Miami
El suicidio político de los republicanos

A  juzgar por la retórica antiinmigrante de los principales aspirantes presidenciales republicanos en las asambleas partidarias del estado de Iowa, el Partido Republicano está marchando derecho hacia su tercera derrota consecutiva en las elecciones presidenciales de noviembre. Los tres republicanos que recibieron la mayoría de votos en Iowa –Ted Cruz, Donald Trump y Marco Rubio, en ese orden– parecían competir para ver cuál de ellos es el más duro contra los indocumentados y el más decidido a construir un muro en la frontera con México.Parecían ignorar por completo el hecho de que su partido perdió las últimas elecciones presidenciales por haber espantado el voto latino.

Camino trillado

Los tres “amigos” –Cruz, Trump y Rubio– están siguiendo los pasos del fracasado candidato republicano Mitt Romney, que propuso la “autodeportación” de los inmigrantes indocumentados.

Romney perdió en 2012 en buena medida porque obtuvo sólo el 27 por ciento del voto hispano, contra el 71 por ciento que obtuvo el presidente Barack Obama.

En comparación, el expresidente George W. Bush –el último republicano que ganó una elección presidencial– ganó en 2004 con el 44 por ciento del voto hispano.

Lo que resulta aún peor para los republicanos es que el voto latino podría ser más importante que nunca este año.

Habrá un récord de 27,3 millones de votantes hispanos en 2016, frente a 23,3 millones en 2012, según cifras proporcionadas por el Centro de Investigación Pew.

El número de votantes registrados latinos será un 40 por ciento mayor que en las elecciones realizadas en 2008.

Según otra encuesta reciente de votantes hispanos registrados, realizada por Latino Decisions en estados que están en disputa entre republicanos y demócratas, el 45 por ciento de los latinos perciben al Partido Republicano como “hostil” hacia los hispanos, y otro 39 por ciento piensa que a los republicanos “no les importan” los hispanos.

No es de extrañar, entonces, que el vicepresidente estadounidense Joe Biden bromeara hace poco acerca de que las elecciones primarias del Partido Republicano son “un regalo de Dios” para el Partido Demócrata.

Traducción: los candidatos republicanos difícilmente podrían estar ahuyentado a más votantes hispanos.

El adelantado

Trump tomó la delantera en esta escalada retórica contra los indocumentados cuando dijo, en el inicio de su campaña, que “cuando México envía su gente, no está enviando a los mejores. Está enviando a gente que tiene un montón de problemas. Están trayendo droga. Están trayendo el crimen. Son violadores; y algunos, supongo, son buenas personas”.

Pero Cruz, Rubio y otros aspirantes republicanos no se quedaron muy atrás. Cruz apoyó los primeros comentarios de Trump sobre los indocumentados mejicanos en junio del año pasado y recientemente trató de superar la línea dura de Trump en materia migratoria con la promesa de limitar incluso la inmigración legal.

Cruz –quien al igual que Rubio viene de una familia de inmigrantes– dijo el 14 de noviembre que buscará frenar “cualquier aumento de la inmigración legal mientras el desempleo estadounidense siga siendo inaceptablemente alto”.

Por supuesto, los partidarios de los tres principales candidatos republicanos argumentan que estos últimos no son “antiinmigrantes”, sino que sólo están contra la “inmigración ilegal”.

Pero, en política, las percepciones cuentan más que cualquier otra cosa, y la escalada retórica de los principales candidatos republicanos irradia hostilidad hacia todos los hispanos, no sólo hacia los indocumentados.

Asimismo, varios estrategas republicanos dicen que el voto hispano no importará mucho en 2016, porque varios de los estados con mayor población hispana –como California, Texas y Nueva York– ya tienen su preferencia electoral definida y no serán objeto de una gran batalla electoral.

Eso es cierto. Pero hay otros estados clave con grandes poblaciones latinas, como Florida, Nevada y Colorado, que podrían definir la elección de este año.

Mi opinión

Una vez más, el Partido Republicano está cometiendo un suicidio político al ahuyentar a los votantes hispanos.

Romney pensó que podía ganar sin el voto hispano en 2012 y los hechos demostraron que se equivocó. Los tres principales candidatos republicanos están cometiendo ese mismo error, y es difícil ver cómo podrán suavizar sus actuales posturas en la elección general.

A menos que cambien de tono de forma muy rápida en materia migratoria y acerca de México, van a impulsar a muchos latinos a que salgan a votar. Pero en contra de ellos.