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De la Sota y Schiaretti lo hicieron

Desde el momento en que el gobernador resolvió la construcción de la Nueva Usina de Pilar, nos sentimos en la obligación de denunciar un negociado ruinoso para la Provincia y para la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec). Luis Alfredo Juez.

18 de mayo de 2013 a las 02:14 p. m.
Luis Alfredo Juez*
De la Sota y Schiaretti lo hicieron

Desde el momento en que el gobernador José Manuel de la Sota resolvió la construcción de la Nueva Usina de Pilar, nos sentimos en la obligación de denunciar un negociado ruinoso para la Provincia y para la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) (ver gráfico). No pudimos impedirlo, y Juan Schiaretti, como leal gerente de ese negociado, se ocupó diligentemente de su concreción a precios de escándalo y en las peores condiciones de financiamiento posibles.Nunca se explicó ni se podrá explicar por qué un proyecto inicial de repotenciación de dos centrales a un costo de 247 millones de dólares, cuyo pago asumiría la Nación, se cambió por el de la construcción de una nueva central, al lado de la "vieja" central Pilar, a un costo de mil millones de dólares y a cargo de Epec.Tampoco se explicó por qué Epec fue condenada a devolver mil millones de dólares, cargando con una central de generación por cuya construcción sólo se pagaron realmente 300 millones de dólares a la empresa Electroingeniería.Sólo con su firma, el entonces gobernador Schiaretti obligó a Epec a contraer una deuda que no estaba en condiciones de asumir y que no para de crecer: las cuotas en pesos pasaron de 44 millones de pesos por mes a 52 millones de dólares mensuales, por efecto de la inflación en esa moneda extranjera.Después de haberse devuelto a la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) 142 millones de dólares, la deuda en moneda nacional que aún queda por cancelar es 136 millones de pesos más grande que cuando se comenzó a pagar.Los gobiernos de Unión por Córdoba siempre pensaron en Epec en términos de negocios: De la Sota la quiso vender; cuando fracasó en su intento, Schiaretti la endeudó a niveles de imposible cumplimiento, lo que compromete gravemente su futuro.Hoy, De la Sota se lamenta en público del alto endeudamiento de Epec, como si otro lo hubiera dispuesto, y dice que "le da asco" la corrupción.Pero así como termina defendiendo y sosteniendo a sus funcionarios corruptos, nunca dejó de hacer negocios con Epec.Seremos los cordobeses y la empresa de energía, a costa de la calidad del servicio que brindará, los que terminaremos pagando la fiesta.Lamentablemente, el paso del tiempo nos termina dando la razón: hoy Epec está endeudada como nunca en su historia; no cuenta con recursos propios ni tiene acceso al crédito para poder financiar la realización de las obras que necesita desesperadamente un sistema cuya obsolescencia explica el deterioro de sus servicios y los cortes permanentes.El balance de 2012 muestra de manera descarnada que el pasivo (todo lo que debe) supera ampliamente al activo (todo lo que tiene).

* Senador nacional por el Frente Cívico