Tránsito vehicular. La ITV es vital para la seguridad vial

La crisis económica no justifica que mucha gente no cumpla con la inspección técnica vehicular o no repare las fallas mecánicas detectadas en las plantas de la ciudad de Córdoba.

22 de julio de 2026 a las 02:48 a. m.
La ITV es vital para la seguridad vial
Planta de ITV de Circunvalación, en la capital cordobesa.

La inspección técnica vehicular (ITV) tiene como objetivo primordial certificar el buen funcionamiento mecánico de los automotores, de modo de prevenir accidentes viales en zonas urbanas, en rutas y en autopistas.

En tal sentido, no se pude pasar por alto que muchos de los siniestros viales que se cobran vidas cada año obedecen al mal estado de los vehículos de distinto porte que se ven involucrados.

La lista de riesgos incluye el reventón de un neumático deteriorado, como también desperfectos técnicos insalvables para circular, entre los que se cuentan los sistemas de frenos y de luces, el tren delantero y los amortiguadores.

Todo ello sin omitir la contaminación al medioambiente por la emisión de gases como fruto de la mala combustión del motor. En este rubro de averías, se inscriben automóviles, camionetas, camiones, colectivos y motos.

En la ciudad de Córdoba hay tres plantas de ITV asignadas a este trámite que, vale recordar, es obligatorio desde su puesta en vigencia en 1984 por una ordenanza municipal.

Sin embargo, pese a la obligatoriedad, es alto el porcentaje de incumplidores, en parte por desidia o por la crisis económica que ha puesto en jaque el poder adquisitivo de la gente, no sólo ya para cumplir con la ITV.

Como informamos días atrás en un informe al respecto, los tres talleres ubicados en distintos barrios de la Capital provincial testean por año alrededor de 195 mil vehículos. No obstante, el parque automotor activo en la ciudad de Córdoba orilla las 800 mil unidades, entre autos, motos y furgones

Conclusión en modo matemático: con las excepciones por antigüedad, se estima que unos 500 mil rodados tendrían que concurrir a la revisión cada año. La diferencia es tan sustancial como preocupante la negligencia.

Son cifras evaluadas por el director del sistema de verificación en Córdoba, Nicolás Molina, quien además puso en el tapete otro fenómeno asociado a la crisis que repercute en los ingresos monetarios de mucha gente.

La mala noticia del trámite surge cuando la inspección localiza fallas de distinto tipo que deberán ser reparadas por el propietario del vehículo en un plazo no mayor a dos meses.

Es de inferir que, por los elevados costos que implica reparar o cambiar piezas del motor o renovar neumáticos, muchas personas no vuelven a las plantas o lo hacen una vez vencido el término de 60 días de autorización provisoria que le otorgaron para circular.

Si bien alguna vez se puso en tela de juicio un presunto “afán recaudatorio” del servicio, no es justificable la estrechez de recursos para eludir un acto de compromiso con la seguridad vial.

Ya no se trata sólo de sancionar a los incumplidores de la ITV, sino de controlar a los cachivaches que recorren las calles.

La Municipalidad de Córdoba como poder concedente y los ámbitos públicos deben igualmente honrar sus responsabilidades.