Seguridad. Un shock de seguridad para la ciudad de Córdoba
No somos Rosario simplemente porque las bandas no se pelean entre sí. Pero hay 40 mil personas vinculadas de manera directa o indirecta con la economía criminal y el narcotráfico, que conviven con nosotros.
Civilitas presentó un informe completo sobre la inseguridad en Córdoba. Allí se evidencia que el miedo para los vecinos no es sólo una sensación. Según datos del propio gobierno provincial (Copec), en Córdoba Capital el 83,5% de los ciudadanos padece niveles críticos de inseguridad.
El 45% de los vecinos sufrió al menos un delito en el último año. Atravesamos una verdadera pandemia de inseguridad, sostenida por un ecosistema delictivo de alta rentabilidad.
Calculamos un ilícito cada 80 segundos. Esta frecuencia satura la capacidad operativa de prevención. Y eso que sólo se denuncia un tercio de los delitos. El motivo central es que el segundo problema provincial principal percibido por los propios cordobeses (según la encuesta del propio Gobierno) es la corrupción.
Esto genera una "cifra negra" que oculta más de 400 mil hechos delictivos anuales. La delincuencia estaría golpeando al 75% de los hogares de la ciudad.
La economía criminal
El delito no es producto exclusivo de la marginalidad. Es un mercado multimillonario. La economía criminal total de la Capital mueve 153,65 millones de dólares anuales líquidos. De este volumen, 117,12 millones provienen del narcotráfico y 36,53 millones del mercado negro de robos y hurtos. Este flujo de capital compite con el presupuesto del Estado asignado a Seguridad. Financia logística, armas y compra impunidad institucional.
Frente a esta corporación criminal, la respuesta estatal presenta un déficit estructural. Contamos con 23 mil efectivos policiales a nivel provincial. Pero en la ciudad, en el día a día, sólo contamos con tres mil policías: seis policías (tres duplas) por barrio en la Capital.
Estos policías no están preparados para investigar, y mucho menos para perseguir y capturar. Menos del 15% del personal está abocado y capacitado para tareas de investigación.
Además, operamos bajo ceguera tecnológica. Córdoba dispone sólo de 1.500 cámaras en 576 kilómetros cuadrados. La Ciudad de Buenos Aires tiene menos de la mitad de esta extensión y ya tiene 15 mil cámaras de vigilancia.
El embudo de la impunidad
De 167.949 denuncias ingresadas al Poder Judicial en 2025, sólo se dictaron 87 sentencias tradicionales. Ni el 0,1% de los delitos denunciados llega a condena efectiva. ¡470 causas son resueltas simplemente porque prescriben!
En conclusión, debemos asumir el verdadero vector de la crisis. Delinquir en Córdoba tiene riesgo cero. La impunidad policial y judicial garantiza la máxima rentabilidad para los delincuentes. Por eso se roban al año más de seis mil autos y más de 65 mil celulares en Córdoba.
No somos Rosario, pero…
No somos Rosario simplemente porque las bandas no se pelean entre sí. Pero hay 40 mil personas vinculadas de manera directa o indirecta con la economía criminal y el narcotráfico, que conviven con nosotros. Son cuatro ciudades enteras dentro de la nuestra.
Requerimos ejecutar de inmediato un "shock de seguridad". Necesitamos multiplicar las plazas penitenciarias, reasignar agentes a la investigación, adquirir tecnología y lograr sentencias sumarísimas y efectivas.
La única forma de frenar la pandemia criminal es, imperativamente, destruir la percepción de impunidad. La falta de voluntad política habla de una connivencia: tal vez este sea el principal problema.
Presidente de Civilitas

