El servicio y la situación de Epec
Hay dos problemas distorsivos: los costos del servicio y la tarifa. Es urgente resolver las relaciones entre Epec, las cooperativas y los gremios. Román Ballesteros.
La población padece una verdadera crisis energética, agravada por el ahogo financiero a largo plazo que tiene la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec). Esto afecta a nuestra sociedad y al crecimiento económico-social del conjunto. El apagón fue una dura realidad hace más de un año en Córdoba. Todavía puede repetirse, ya que no se conoce ni se informa sobre la confiabilidad del servicio. En esto no se debe improvisar, y menos jugar. Epec continúa con el 35 por ciento de su parque generador fuera de servicio por indisponibilidad, roturas, obsolescencia o falta de repuestos. Existe una deuda de más de 600 millones de dólares, por la irresponsable contratación de las obras de construcción de la nueva Central Bicentenario. Su producción eléctrica está comprometida por décadas. Tal como funciona en la actualidad, por causa de las políticas de este Gobierno provincial y de los anteriores, Epec se dedica a recaudar fondos, para luego financiar (de manera indirecta) a la Provincia, contrariando así la fiscalización y el control sobre el cumplimiento de sus respectivos presupuestos. Esto viola claramente la ley orgánica de Epec. Se ignora cómo se tratará la obtención, la administración y el manejo de los fondos para las inversiones o provisión de las tecnologías necesarias destinadas al aprovechamiento de las nuevas fuentes de energía alternativa. Es un problema no encarado aún. Para peor, Epec no asegura la cobertura de la demanda creciente en el mediano y largo plazo, pues no se conoce su plan de equipamiento. Ésta es una tarea técnica y profesional indelegable de la empresa, para garantizar la seguridad y la confiabilidad, con sus recursos económicos, técnicos y humanos, para cubrir en tiempo y forma el servicio. Problemas no resueltos. Desde hace 20 años, Epec y el Gobierno provincial no han resuelto aún los problemas institucionales y estructurales relacionados con el servicio público, dentro del marco regulatorio eléctrico (ley nacional 24.065). Por tal causa, continúan la inequidad, la ineficiencia y el encarecimiento injustificado de los precios y la calidad del suministro. La participación cooperativa ha sido manejada políticamente en detrimento del usuario. El otro problema sin resolverse ha sido la politización del manejo de Epec en desmedro de la profesionalización tecnológica. Esto causó un atraso injustificado en los servicios. Hay dos problemas distorsivos: los costos finales del servicio y la cuestión tarifaria. Es urgente resolver las relaciones entre Epec, las cooperativas y los gremios.Por todo esto, me permito preguntarle al gobernador electo si conoce en qué estado se halla Epec para enfrentar estos graves problemas. ¿Cómo asegurará el control presupuestario para posibilitar el control público de una empresa estatal de servicio público? ¿Prevé hacer participar al sector privado idóneo y con experiencia para gerenciar o atender el servicio, operar y/o mantener las instalaciones del sistema eléctrico? ¿Con cuáles métodos de planificación se formularán los presupuestos con que debe manejarse Epec para cumplir con las metas y objetivos plurianuales necesarios? ¿Cómo se instrumentará "en línea" un sistema informático administrativo-técnico-contable, con sus indicadores, para la planificación y el control de los diferentes niveles de la organización? ¿Planteará un plan prioritario de equipamiento, inversiones y desarrollo de recursos humanos profesionales para los próximos 15 años? ¿Tendrá ese plan la fiscalización del entre regulador (Ersep), del Estado provincial, del Tribunal de Cuentas, de los usuarios y de los municipios?

