Reconstruir la ciudad, responsabilidad de todos
Un cierto fastidio empezó a instalarse al conocerse las primeras medidas de ordenamiento fiscal que adoptó el Gobierno municipal de la ciudad de Córdoba. Daniel Ingaramo.
Un cierto fastidio empezó a instalarse al conocerse las primeras medidas de ordenamiento fiscal que adoptó el Gobierno municipal de la ciudad de Córdoba. Que vayan acompañadas por otras reformas deseables, como la eliminación de prebendas y racionalización del gasto en personal, quizá no aplaque esa sensación de malestar. ¿Qué podía hacer el intendente ante el descalabro de las cuentas públicas, la imposibilidad de obtener asistencia financiera del Gobierno provincial y la inocultable crisis fiscal que la Nación trasladó a las provincias y municipios, en orden a la "sintonía fina"?La descomunal crisis de la ciudad impone que sea "gobernada", no administrada. Existe gran diferencia entre ambos conceptos. Gobernar es el ejercicio del poder para la toma de decisiones que permitan recuperar la autonomía, con visión de futuro pero con conciencia del presente y de la historia reciente. Es también la capacidad de lograr consensos para orientar la acción en función de los intereses colectivos. Administrar, en cambio, es proveer el marco legal –a veces, no tanto– e institucional para consagrar la evidencia.Gobernar la ciudad de Córdoba exige políticas de fondo, muchas veces antipáticas, pero capaces de restablecer el poder político necesario para sentar bases para su reparación. Y a Ramón Mestre le toca hacerlo en el marco de la peor crisis que se recuerde, no sólo financiera o de gestión, como se empecinan en instalar tanto la oposición sindical como la política en el Concejo Deliberante.Los cordobeses deben tener la tranquilidad de que Mestre no es un improvisado. Es un militante surgido del partido político que mejor gobernó la ciudad en los últimos 50 años. Se preparó para ser intendente estudiando los problemas de la ciudad y formando equipos para intentar solucionarlos.A dos meses de asumido, algo queda claro: la oposición no tendrá con este gobierno la tolerancia que tuvo con los anteriores. Desde el 10 de diciembre, adoptaron actitudes antagónicas y, sin perjuicio de la legitimidad de esa postura, sería un acto de honestidad política reconocer que, en cierta medida, son responsables de la actual situación.Algunos, como el gremio municipal (Suoem) y los integrantes del bloque Eva Duarte, apoyaron la elección de Germán Kammerath, participaron en su administración y luego desertaron de la responsabilidad asumida. Otros, los integrantes del Frente Cívico, se reciclaron tras la crisis de 2001 y se presentaron como la "nueva política", formando parte del gobierno que más concesiones hizo en detrimento del poder institucional: el de Luis Juez. Ambos apoyaron, de modo explícito e implícito, la errática gestión de Daniel Giacomino.La historia de los últimos 30 años demuestra que Córdoba progresó cuando fue "gobernada" como lo hicieron Ramón Bautista Mestre y Rubén Martí, respaldados por un partido político, con un irrestricto apego a la ley.En cambio, cuando fue el laboratorio de audaces y efímeros ensayos electorales, el poder político se esfumó y la ciudad quedó destruida y quebrada.Desde hace tiempo, las demandas de los ciudadanos no se limitan a que los gobiernos municipales presten servicios y ejecuten obras, sino que además exigen que se den respuestas que otros niveles estatales no dan. Si bien es una exigencia legítima de quienes pagan sus impuestos, lograrlo en las actuales circunstancias sería una verdadera epopeya.Esa demanda de la sociedad no alcanza sólo al gobierno; también involucra a la oposición y a los sindicatos, que no pueden ni deben actuar como si desconocieran la realidad y no tuvieran responsabilidades en el pasado reciente.Por fortuna, Mestre dijo que no será el intendente de la resignación. Los cordobeses merecen que la oposición política y sindical asuman su deuda con la sociedad, estén a la altura de las circunstancias y entiendan que también deben ser protagonistas de la reconstrucción de la ciudad.
*Ex concejal de la Capital provincial por la UCR

