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¿Por qué algunas personas son víctimas de violencia familiar?

Millones de mujeres no se han enterado todavía de que son víctimas, pues creen que la vida que llevan es la que una mujer casada debe llevar. Daniel Massara.

29 de noviembre de 2011 a las 12:01 a. m.
Daniel Massara*
¿Por qué algunas personas son víctimas de violencia familiar?

La codependencia es un trastorno de relación que se observa mayoritariamente en mujeres. Esto no sorprende porque, desde siempre, el rol de rescatadoras y cuidadoras ha sido atribuido a la mujer. De allí que resulte difícil ver como patológico el cuidado excesivo, desgastante y sacrificado y, en cambio, se lo valore como una virtud de abnegación y lealtad.También hay una abrumadora mayoría de mujeres en profesiones asistenciales; son las que cuidan y enseñan, pero las que, probablemente, no han aprendido a cuidar de sí mismas.Ellas han sido las "niñas-madres", ya que tuvieron que cumplir con ese rol en la infancia y perdieron su oportunidad de ser cuidadas en la única etapa de la vida en la que ser irresponsables y despreocupadas es un derecho.En la vida adulta, las "madres-niñas" que se hacen cargo de todo, en su interior se sienten como niñitas vulnerables y desoladas esperando que alguien las rescate y se haga cargo de ellas.Este patrón vincular se aplica a la relación madre-hijo y genera los mismos sinsabores que en la relación de pareja. Pero puede acarrear consecuencias peligrosas: por un lado, los hijos no pueden crecer y se acomodan a una situación de dependencia de la que no quieren salir. Relaciones ambiguas. Por otro lado, las madres sufren la tiranía y el maltrato con sus hijos, quienes navegan en la ambivalencia. Quieren soltarse y pelean por ello, pero no quieren perder los privilegios. Hay que animarse a hablar de la violencia familiar vivida en cuanto lugar físico o virtual sea posible. Millones de mujeres no se han enterado todavía de que son víctimas, pues creen que la vida que llevan es la que una mujer casada "debe" llevar. Si tu pareja dice que te va a matar, andate de su lado; no esperes a comprobar si lo dice de verdad.El 25 de noviembre fue el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer. No alcanza con un día para tomar conciencia de este enorme flagelo que destruye vidas de manera cotidiana.Históricamente, las mujeres fueron y siguen siendo víctimas de violencia en todos los ámbitos. Son más vulnerables, seguramente por enorme cantidad de factores que incluyen lo cultural, la educación, la tradición. Tampoco son víctimas exclusivas: la violencia se da entre todos los géneros. Conocimiento. Es necesario conocer los mecanismos por los cuales uno puede verse involucrado en este tipo de relaciones, conocer las propias debilidades y carencias, aprender a poner límites, a ser autónomos, a pedir ayuda, porque sin ayuda no se sale. También hay que confiar en las instituciones que nos protegen. Es recomendable, además, leer el libro El acoso moral, el maltrato psicológico en la vida cotidiana , de Marie-France Hirigoyen, que explica los mecanismos perversos que llevan a uno a involucrarse en relaciones de ese tipo, tanto en el ámbito privado como en el laboral. Ayuda a entender las características de las personalidades de las víctimas y de los victimarios, y lo extremadamente difícil que es desvincularse de este tipo de relaciones. Lo cual sólo es posible con una gran contención afectiva, atención psicológica y la necesaria intervención de la Justicia.A todos nos involucra, a todos nos atañe. Vivimos en una sociedad violenta; está en nuestras manos actuar para modificar algo, desde la toma de conciencia, desde la educación, desde la solidaridad. Es demasiado complejo el tema, pero todos podemos tener cerca a alguien que la esté pasando muy mal, estemos atentos, seamos comprensivos, estemos preparados.De todos modos una de las mejores formas de combatir la violencia y poder crear lazos sociales es la militancia contra el machismo y la violencia de género.

*Voluntario del Inahcom (Instituto Nacional de Hombres contra el Machismo).