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Pensar de cara al futuro

Epec requiere una gran transformación para encarar el futuro, regida por la eficiencia y la transparencia.

28 de mayo de 2017 a las 12:01 a. m.
Raúl Olocco*
Pensar de cara al futuro

La Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) es el futuro. Debe ser el motor del desarrollo energético de la zona centro del país y sabe cómo hacerlo. En sus comienzos, con su conformación integrada, generaba, transportaba y distribuía energía, entregándola a los usuarios a precios razonables. Esto facilitó un desarrollo industrial pujante.

Con el advenimiento de la tecnología, que posibilitó el transporte de la electricidad a grandes distancias, la provincia se conectó al sistema nacional y ya no fue necesaria la integración vertical. Se produjo una revolución energética. Provincias con potencial y producción de hidrocarburos generaban a precios más económicos a kilómetros de distancia de los grandes centros de consumo.

En ese momento, Córdoba inició su proceso de actualización. Planificó y construyó grandes estaciones transformadoras de 500 kW para recibir la energía. Se estaba en el camino correcto, por lo menos desde el punto de vista del desarrollo técnico y económico.

Sin embargo, se tomó una decisión equivocada en el momento menos oportuno: cuando el Poder Ejecutivo Nacional había congelado las tarifas, desde el ámbito provincial se intentó recomponer el sector generación de Epec. En 2006, el gobierno nacional de turno decidió un nuevo esquema de construcción de grandes obras eléctricas y asignó prácticamente a dedo las obras a los “capitalistas amigos”, sin estudios técnicos ni económicos.

Entonces, la Provincia inició la nueva central térmica de Pilar. Los resultados están a la vista y nos eximen de mayores comentarios: sobreprecios en la adjudicación, fuerte endeudamiento provincial, costos de generación altos. Todo ello marca el principio del fin de un esquema de negocios equivocados.

Hoy es una empresa dislocada desde el punto de vista económico: bajo nivel de inversión; no se abona en tiempo y forma la compra de energía al mercado mayorista; tarifas con una serie de cargos fijos y por obras, que deberían ser transitorios, etcétera. Epec requiere una profunda transformación para encarar el futuro. Hoy es el momento; transparencia y eficiencia deben regir el nuevo modelo de gestión.

También son necesarios acuerdos transitorios que permitan la agilidad y la movilidad de su personal (al estilo del sector petrolero); hay que separar actividades ajenas a la distribución, con centro de costos propios o fuera de la empresa, y los activos ociosos o mal apropiados en su uso deben ser enajenados e incorporar su resultado a la expansión de la empresa.

A partir de marzo de 2017, la Nación suprimió todos los subsidios directos a distribuidoras. El objetivo es que en 2019 sólo haya que afrontar el costo económico de generación de energía.

En el marco del acuerdo federal energético, Córdoba solicitó la reunión del Consejo Consultivo de la Energía, para considerar la armonización tarifaria. Será el 8 de junio, en Mendoza. Nación y Provincia confluyen por primera vez en un objetivo común esta materia: hacer que el interior del país sea más competitivo y confiable.

Ha llegado el momento de que el Gobierno provincial, cámaras, partidos políticos, ámbitos académicos, sindicatos y cooperativas trabajen para dotar a Córdoba de una política energética perdurable. Es fundamental que los usuarios exijan una tarifa razonable y energía confiable de parte de Epec, y que, al ser esta monopólica, sea controlada por un Ente Regulador de Servicios Públicos (Ersep) independiente del poder político.

* Exsecretario de Energía de la Nación