Paz social, objetivo prioritario
El Día Internacional del Trabajador nos invita a reflexionar acerca de los derechos adquiridos por los trabajadores y también acerca de las responsabilidades de todos los que de algún modo somos partes de la vida productiva de la provincia de Córdoba.
Tales derechos y responsabilidades cobran mayor relevancia en la actualidad, cuando el mercado laboral en nuestro país no atraviesa por su mejor momento.
Pese a las dificultades, desde el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Córdoba venimos gestionando incansablemente para evitar que los efectos de la situación económica que vive el país impacten en la vida laboral.
Con un objetivo claro de procurar la paz social –entendida como un estado en que cada parte aporta al bien común a través del desempeño cotidiano y sin conflictos de sus tareas y actividades–, el Ministerio de Trabajo ha desarrollado una serie de acciones destinadas a mejorar las condiciones laborales para todos los trabajadores cordobeses.
Se ha avanzado en la modernización de los sistemas registrales, en las tareas de inspección -sobre todo, en temas referidos a la seguridad e higiene-, en la exigencia de registración laboral y en muchos otros aspectos que protegen la relación laboral y el contenido humano que esta implica, porque nunca nos apartamos del concepto de que el trabajo es vida humana objetivada en bienes y servicios.
Contribuir a garantizar la paz social es también encauzar el diálogo, en el marco de la ley, con el fin de arribar a soluciones válidas, que posibiliten continuar trabajando sin alterar la relación armoniosa que debe existir entre el capital y el trabajo, porque "no hay empresarios sin trabajadores, ni trabajadores sin empresarios".
Todos los actores sociales (Estado, sindicatos, empresas, trabajadores, Justicia laboral) deben aportar desde su lugar los esfuerzos necesarios para proteger y acrecentar este valor básico de la paz social. Básico, porque es precisamente la base para afianzar toda construcción de un porvenir común.
En un clima de hostilidad, todos se sienten amenazados y no reaccionan con posturas constructivas sino de defensa o agravio, y así las dificultades se profundizan, sin beneficio para nadie.
Pese a los grandes desafíos que nos presenta la economía en nuestro país y sus efectos en el sector del trabajo, en Córdoba podemos decir con orgullo que, entre todos, hemos sabido cuidar la paz social.
Sin embargo, debemos seguir atentos el acontecer diario de la realidad laboral para evitar situaciones que puedan derivar en conflictos, apelando siempre al diálogo, como lo hemos hecho en las sucesivas audiencias laborales llevadas a cabo en el Ministerio de Trabajo.
En eso estamos, y confiamos en que la sociedad así lo entienda. Cuando Juan Domingo Perón nos decía "sólo el pueblo salvará al pueblo", nos estaba alertando sobre esta realidad. Es con la unidad de todos los sectores del trabajo, la producción, la ciencia, la educación y la política, como habremos de consolidar la paz social.
* Ministro de Trabajo de la Provincia de Córdoba.

