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Palabra de amigo

Macri se comprometió ante Schiaretti a hacerse cargo del déficit de la Caja de Jubilaciones. Voceros del Centro Cívico dicen que hacen falta unos $ 4.500 millones para equilibrar los números. Habrá una ley del Congreso.

29 de mayo de 2016 a las 12:01 a. m.
Palabra de amigo
(Ilustración Juan Delfini)

En medio del escandalete por el envío de gendarmes a Villa Allende, y junto con la visita del presidente Mauricio Macri a la provincia, aparecieron respuestas sorpresivas de otra índole que le hicieron inflar el pecho al gobernador Juan Schiaretti. En la corta charla en Jesús María, además de una solución de urgencia para salir del papelón de los gendarmes, Schiaretti acordó con Macri resolver el déficit de la Caja de Jubilaciones "para siempre", según un hombre de extrema confianza del jefe del Ejecutivo provincial.Habrá una ley nacional que dispondrá el respaldo nacional a las provincias que no transfirieron sus cajas.¿Cuánto es el déficit de la Caja de Córdoba? Para el Centro Cívico, son necesarios unos 4.500 millones de pesos y Macri se comprometió a enviarlos. De concretarse la iniciativa, implicará un alivio enorme para las arcas provinciales y, por otro lado, ratificará –por si hiciera falta– que el gran aliado de Schiaretti es Macri.El Presidente le debe el cargo a esta provincia y está empezando a devolver con hechos esa deuda de gratitud. "Córdoba es a Macri lo que Santa Cruz a los Kirchner", bromeó un dirigente justicialista para graficar el estado de gracia que viviría la Provincia si ingresan los fondos prometidos por diferentes proyectos.De paso, Schiaretti ya transmitió un mensaje claro a la Casa Rosada: anticipó el apoyo irrestricto del peronismo cordobés al proyecto de ley de blanqueo de capitales. Desde el peronismo, dieron una visión particular: Schiaretti quiere salvaguardar la excelente relación institucional y personal con el jefe del Estado. "Por eso ideó lo de llevar gendarmes a todas las Sierras Chicas", redondeó un ministro provincial. La resolución del tema fue veloz: en el helicóptero que los trasladó durante la gira de Macri a Luque, primero, y a Jesús María, después, el gobernador le explicó la idea y el visitante la aceptó. También viajaban los diputados nacionales Mario Negri y Nicolás Massot; el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y dos asistentes del mandatario nacional. Luego, Schiaretti hizo el inesperado anuncio para tratar de bajarle el perfil al tema que inquietaba a muchos intendentes de la zona, que ya habían hecho un pedido similar al formulado por el jefe municipal de Villa Allende, Eduardo Romero, que fue la piedra del escándalo. Disimulando despistes Para disimular los despistes del intendente y del Presidente, voces del riñón de Macri indican que "lo que pasó con Romero actuó como un disparador y ahora el tema seguridad volvió a la primera línea de la agenda". Y agregan, siempre con segundas intenciones: "Esto servirá para que Schiaretti apure el entrenamiento de los nuevos policías, porque los gendarmes se irán cuando los nuevos efectivos provinciales estén preparados".Acostumbrados a navegar en aguas profundas, operadores delasotistas aprovecharon para esbozar un plan orientado a pedir patrullajes extras en toda la provincia, no sólo en los municipios de Sierras Chicas.En la Casa Rosada, recogieron el guante y, antes de que se plasme la idea, plantearon una respuesta a esa jugada.Fuentes gubernamentales revelaron a este diario que la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, trabaja en un plan para que efectivos de Gendarmería realicen patrullajes en toda la provincia de Córdoba."En estos momentos, estamos trabajando en el rediseño de la distribución de Gendarmería en la provincia", indicó el vocero.Lo cierto es que lo que comenzó como un episodio poco feliz de un intendente terminó en el proyecto de redistribución de los efectivos de Gendarmería.La medida parece ampulosa y de cumplimiento casi imposible, pero el análisis se está haciendo, según las fuentes nacionales. En el Ministerio de Seguridad, dicen que el envío de tropas de gendarmes a una provincia no necesita de pedido expreso de las autoridades locales ni viola ninguna norma jurídica.Recuerdan que la Ley de Seguridad Interior contempla la presencia de uniformados para asegurar la seguridad de las personas. "Es estar cerca de la gente", expresan, para defender la postura oficial.Los socios radicales del macrismo no son optimistas: "No creemos que la Gendarmería aporte demasiado, más allá de meter algo de miedo a los pilluelos cuando vean pasar por las calles de un pueblo los camiones Unimog de esa fuerza. Es obvio que con eso no alcanza".Lo extraño de esto es que, antes del anuncio, el ministro de Gobierno, Juan Carlos Massei, le escribió una carta a Bullrich protestando por la llegada de uniformados a Villa Allende.Después, el propio Schiaretti dijo que no existen estadísticas completas sobre los índices de inseguridad, con lo que también desautorizó al subjefe de Policía, Gustavo Folli (había dicho que el delito en Villa Allende venía bajando, comparado con 2015). A los caños Mientras tanto, Schiaretti tiene a la firma el decreto que pondrá fin a una dura polémica con funcionarios nacionales y con la empresa Techint: la compra de insumos para la construcción de gasoductos. Ya se acordó que una de las firmas que participará en la construcción de esas obras, la brasileña Odebrecht, comprará insumos argentinos, mientras que los chinos adquirirán la mitad de los caños aquí y el resto lo importarán de su país. El decreto es para la homologación y autorización del contrato. Quienes conocen los detalles del tema estiman que, en un mes, Odebrecht podrá construir el gasoducto en el anillo de Córdoba, mientras que el que llevarán a cabo las empresas asociadas a capitales chinos está un poco más demorado.Esto también había sido motivo de una fuerte disputa entre las segundas líneas. Como ahora. Aunque en el caso de los gendarmes, no hubo cuestionamientos descalificadores ni insultos. Sólo chicanas.