No hay libro tan malo
Hay frases que bastan para considerar un clásico al Quijote: “No hay un libro tan malo que no tenga algo bueno” es una de ellas. Ángel Stival.
"No hay libro tan malo que no tenga algo bueno", dice el bachiller Carrasco en la segunda parte del Quijote, donde el ingenioso hidalgo escucha lo que se dice del libro que está escribiendo, en una de las tantas genialidades anticipatorias de este clásico de la literatura universal, publicado por primera vez en 1605. "No hay duda de eso –replica Don Quijote–, pero muchas veces acontece que los que tenían meritamente granjeada y alcanzada gran fama por sus escritos, en dándolos a la estampa la perdieron del todo o la menoscabaron en algo". Dar a la estampa era imprimir. En los tiempos de Miguel de Cervantes (1547-1616), ésa era toda una novedad y los escritores solían alcanzar gran reputación literaria con obras que se difundían en manuscritos.Parece que "la estampa" –según acota Carrasco– pone en evidencia las faltas, para solaz de aquellos "que tienen por gusto y por particular entretenimiento juzgar los escritos ajenos sin haber dado algunos propios a la luz del mundo". Una frase clásica que ha atormentado a los críticos a lo largo de siglos.El problema es que hoy la industria editorial está tan desenfrenada que todo se imprime y algunos "manuscritos", que bien podrían haber agotado su difusión en el living, tapan a los otros en las librerías. La frase del bachiller sobre los libros buenos y malos –tomada de Plinio el Joven – tenía más fuerza en un tiempo en que los libros de una buena biblioteca se podían contar con dos cifras. Ahora quizá sea más vigente el verso que, según dicen, estampó Rubén Darío en el libro de huéspedes del Hotel Edén de La Falda después de que le insistieran en que leyera lo escrito: "Este álbum recoge en sus páginas blancas / los nombres de ingenuos que hacen sonreír / y ostenta los versos de poetas que en ancas / de Pegaso al Olimpo pretenden partir. / Los unos creen que con firma inocente / pasarán de seguro a la posteridad, / los otros confían que musa clemente / no los mate al ver tanta barbaridad. / Aspiración de humanos es esta creencia / lector si tú tienes también ambición / pon nombre y poesías, ten paciencia / y te dirán tonto con mucha razón".

