El médico que me atiende
El médico estudia para ayudar a los demás. Sin dudarlo, es así. En ello va un enorme esfuerzo. Nadie en su sano juicio estudia Medicina para molestar. Jorge S. Álvarez.
¿Cómo pretendo que sea el médico que me atiende? Que sepa mucho; que estudie más; que tenga práctica; que tenga excelente presencia; que esté disponible las 24 horas; que tenga sentido común; que controle sus miedos; que haya experimentado en su propia humanidad; que los miles de actos correctos, adecuados, equilibrados, orientados no sean tenidos en cuenta a la hora de juzgar; que tenga tranquilidad espiritual y económica; que sepa escuchar; que tenga un trato cordial; que demuestre interés por mi consulta; que sea reconocido por sus pares. Formación. La formación de un médico tiene fecha de inicio, que es cuando ingresa a la universidad, pero no tiene fecha de finalización, ni siquiera con la jubilación. Y si no, los invitamos a la entrega de diplomas como miembros de honor a los profesionales que cumplen 50 años con la profesión; allí podrán ver que la "llama de la Medicina" permanece encendida en todos ellos, apagándose sólo con su último aliento, como me tocó verlo en mi padre. Carrera. Entrar a la Facultad de Medicina es difícil, aquí y en cualquier parte del mundo. La carrera es más difícil aún, aquí, y en cualquier parte del mundo. Tanto es así, que muchos años después de recibirse, muchos médicos tienen pesadillas en las que todavía les falta rendir alguna materia. Una vez recibido. Cuando un médico se recibe, corre a rendir un nuevo examen para seguir capacitándose, ya sea como residente, posgrado, agregado en cualquier centro formador, durante dos, tres o cuatro años más. Residencia. Se suele creer que el residente no es médico todavía, confundiéndolo con el practicante. La expresión repetida por los pacientes nos confirma este hecho: "Pero, ¿nos va a atender un residente"? Y el médico residente debe realizar una acción para la que está supercapacitado y escuchar: "Pero, ¿a vos, cuánto te falta para recibirte"? Capacitación continua. La formación del médico no termina con la residencia. Al finalizar ésta, se debe dar un examen teórico y práctico de lo aprendido en esos años. ¡Ah!, por si no lo saben, los médicos deben actualizar cada cinco años sus títulos de especialista y certificar su capacitación durante esos cinco años. Esto se hace durante cuatro períodos; es decir, ¡20 años más! ¿Alguien puede creer que un médico tenga intención de infligir el menor daño a su paciente, con la posibilidad de perder todo, absolutamente todo? La respuesta que surge del sentido común es no. Entonces, ¿por qué tantos juicios? Doctorado. El título máximo en la carrera de Medicina es el de doctor. Si uno aspira al doctorado, debe cursar la carrera de doctorado, para rendir finalmente la tesis. El médico está en contacto con todos los estratos sociales y conoce los dolores del espíritu. El médico intenta dar, acompañar, sentir, siempre entregando su ciencia, su conocimiento y su capacidad.Si alguien tiene duda, lo invito al Círculo Médico de Córdoba y verá cómo continúan formándose y discutiendo casos. Porque así, el cuerpo del médico esconde la noble profesión, que es aquella que prioriza al prójimo, sobre su propia humanidad. Si no, veamos lo que ocurre en las guardias de 24 horas. Cuando un paciente está allí, posponemos hasta las necesidades básicas, ya que no se puede dejar a los pacientes. La única compañía nocturna es la de las/los enfermeros que allí están y cambian cada ocho horas. Vocación. El médico estudia para ayudar a los demás. Sin dudarlo, es así. En ello va un enorme esfuerzo. Nadie en su sano juicio estudia Medicina para molestar. Antes, se decía como expresión de anhelo "mi hijo, el doctor"... En la actualidad, se escucha a las madres, cuando sus hijos les dicen que quieren estudiar Medicina, que por favor no lo hagan, porque es mucho sacrificio y se gana poco.Tal vez deberíamos saber que muchos médicos formados en Córdoba hoy prestigian universidades en países más desarrollados, como vemos con nuestros compañeros.El médico ha permanecido en la historia, el médico seguirá buscando derrotar las enfermedades, tratando de investigar y desarrollar nuevas curas en todos los frentes, inclusive en el social.

