Historia de Córdoba. Una maestra traída por Sarmiento, en la plaza Colón

Córdoba fue testigo de un choque cultural cuando maestras extranjeras llegaron para revolucionar la educación y se enfrentaron a la resistencia local.

06 de julio de 2026 a las 12:02 a. m.
Carlos Martiniau
Una maestra traída por Sarmiento, en la plaza Colón
Colegio Alejandro Carbó

Hay recuerdos que presionan en la memoria de la ciudad de Córdoba. Uno de ellos es la increíble historia de la maestra estadounidense que Domingo Faustino Sarmiento trajo para fundar la Escuela de Maestras.

Empecemos por el barrio que hoy se llama Alberdi. Curiosamente, comenzó a desarrollarse por una necesidad. En 1822 se demolió la recova que funcionaba como mercado en la Plaza Mayor, actual plaza San Martín.

Desde entonces, las carretas de los vendedores de frutas y verduras comenzaron a utilizar el cruce del río a la altura de la calle Santa Fe, y así se formó el Mercado Cabrera, en la esquina de esa calle con la actual avenida Colón.

Es decir que el barrio se fue poblando desde el oeste hacia el Centro.

En la enorme manzana donde hoy se encuentran la Central de Policía y la escuela Mariano Moreno, se construyó otra recova y una plaza de carretones. El barrio, que todavía carecía de nombre, creció durante la década de 1880.

Desde sus comienzos, también se pensó en una plaza destinada al paseo. Finalmente, en 1888 nació la plaza Colón, embellecida con la impresionante fuente, columnas y estatuas que habían formado parte de la Exposición de París de 1878.

Sarmiento y la ley 1.420

Mientras tanto, en la Argentina gobernaba la denominada “Generación de 1880”. El presidente Sarmiento había impulsado el primer censo nacional, cuyos resultados mostraron el elevado índice de analfabetismo existente en el país.

A partir de ello, se organizó un Congreso Pedagógico y posteriormente se sancionó la famosa ley 1.420, que estructuró la educación primaria sobre cuatro pilares: gradual, obligatoria, gratuita y laica.

Miss Frances Gertrude Armstrong nació en el norte de Estados Unidos, cerca de las cataratas del Niágara. Llegó junto a su hermana Clara a la Argentina en 1879, con su flamante título de maestra normal.

En cada capital de provincia debía fundarse una escuela para maestras. En Córdoba, en 1884, con apenas 50 alumnas, nació la Escuela Normal.

Imaginemos por un instante el impacto que provocaron aquellas mujeres que llegaban a este rincón del mundo. Eran altas, cultas, independientes y, en algunos casos, protestantes. El rechazo hacia las maestras traídas por Sarmiento alcanzó en la Córdoba conservadora uno de sus momentos de mayor intensidad.

Nuestra primera directora, con apenas 22 años, llegó incluso a reunirse con monseñor Luis Mattera, el enviado papal recientemente llegado al país. Buscaba frenar la oposición del obispo Jerónimo Clara, quien había prohibido a las familias que enviaran a sus hijas a la escuela normal recién creada.

El conflicto terminó involucrando al ministro Eduardo Wilde y al propio presidente Julio Argentino Roca, quien resolvió procesar al obispo. La ciudad quedó dividida entre quienes apoyaban la posición de la Iglesia católica y quienes defendían las ideas impulsadas por Sarmiento.

Ante la negativa de la Iglesia de reconocer la autoridad del Estado, Roca decidió retener los pasaportes del nuncio Mattera e intimarlo a abandonar el país en 24 horas. El conflicto terminó provocando la ruptura de relaciones con el Vaticano.

Lo importante es que, apenas 10 años después de la sanción de la ley 1.420, el analfabetismo se había reducido en más del 50%. La enseñanza primaria argentina pasó entonces a ubicarse entre las mejores de América.

Como nota de color, las hermanas Armstrong trajeron también la primera bicicleta que se vio en Argentina. Numerosos relatos destacan la impresión que causaban cuando recorrían las calles con sus sombreros de ala ancha y velo, desplazándose velozmente por la ciudad.

El nuevo mercado y el Teatro Moderno

Hacia finales del siglo XIX, se hizo necesario construir un verdadero mercado, que finalmente se ubicó más hacia el oeste, cerca del recién creado Hospital de Clínicas. Pero esa ya es otra historia.

También se construyó un cine teatro de estilo art decó en 1929, obra del arquitecto húngaro Juan Kronfuss. Cerró en 2002 y fue rehabilitado como centro cultural por la Municipalidad en 2019.

Volviendo a la plaza Colón, la Escuela de Maestras terminó de construirse en 1912, y en 1931 recibió el nombre de Escuela Normal Superior Alejandro Carbó, quien había sido director durante tres años, mientras quedaba prácticamente en el olvido el nombre de su fundadora.

Todavía hoy, entre el movimiento cotidiano de la plaza Colón, sobreviven las huellas de aquella Córdoba que discutía el futuro de la educación argentina.

Más allá de una historia de casi 150 años de educación pública, hoy produce dolor ver nuestras plazas con tantas personas que viven en la calle.

No hay respuestas simples para una realidad tan compleja. Seguramente debamos volver a actuar como aquellas personas que, a finales del siglo XIX, imaginaron una Argentina distinta mirando hacia el futuro.

Exdirector del Área Central de la ciudad de Córdoba (2015-2019)