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Legitimidad de la Facultad de Comunicación Social

La UNC tiene hoy la posibilidad de crear una facultad para incluir en las relaciones de igualdad de interpares (con otras facultades) como para mejorar la articulación con las otras en el resto del mundo.

15 de julio de 2013 a las 02:00 p. m.
José Luis Taricco*
Legitimidad de la Facultad de Comunicación Social

La comunicación social es hoy un espacio desde donde se legitiman las relaciones sociales, culturales y de poder de nuestra sociedad. Este espacio multidimensional se convirtió desde hace casi un siglo en lugar de estudio, investigación y capacitación de profesionales en el mundo entero.

Las universidades son el lugar desde donde se articulan la reflexión y el aprendizaje de prácticas profesionales que, mediante la extensión, investigación y la formación de grado y posgrado, vuelcan a la sociedad los resultados de esos procesos.

Esos resultados van dando cuenta del perfeccionamiento de los periodistas, que dejan de ser intuitivos en sus prácticas cotidianas para ser más profesionales, es decir, más rigurosos en sus aplicaciones metodológicas y teóricas.

También la resultante de los estudios e investigaciones en comunicación suele nutrir de debates públicos y de aplicaciones prácticas acerca del rol y la función de los medios de comunicación, por un lado, como de la comunicación como instrumento de las instituciones sociales, culturales, científicas y políticas, por el otro.

En la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), ese espacio lo articula y desarrolla desde 1972 la Escuela de Ciencias de la Información, con los intervalos y las lamentables desapariciones de estudiantes y profesores producto de las crueles dictaduras que hemos padecido.

Desde la recuperación de­mocrática, en 1983, la institución no ha dejado de crecer, tanto desde el punto de vista cuantitativo como del cualitativo. Es producto del esfuerzo y la constancia de más de 200 profesores que imparten clases en carreras de grado, posgrado y a distancia, y de los más de 10 mil estudiantes que cursan o han pasado por sus aulas en estos años. También, de su planta no docente, que se amplió en forma sustancial y que posibilita una administración de recursos y tiempos, tan necesarios para alcanzar los objetivos curriculares. Mención aparte merecen nuestros graduados que están insertos no sólo en todo el territorio provincial y nacional, sino también en el internacional, como profesionales o docentes.

Hace más de 13 años que se presentó el primer proyecto para la facultarización de la Escuela de Ciencias de la Información. En ese lapso, otras unidades académicas se convirtieron en facultad, muchas de ellas con menos condiciones objetivas de las que hoy cuenta nuestra escuela. Sin dudas, todas merecen ser lo que hoy son, porque el grado de entidad de una disciplina y su legitimación en el tiempo lo dan la acumulación que ese propio espacio consolida en la historia de las ciencias.

Es una plena realidad la legitimación de la disciplina en el campo social internacional. La sola presencia de facultades en casi toda Europa, Estados Unidos, Canadá y gran parte de América latina y el Caribe prueba que el espacio para la investigación, la extensión y la academia representa necesidades que las universidades han incluido en sus propuestas educativas, dando una respuesta a las sociedades que las demandan.

La UNC tiene hoy la posibilidad de crear una facultad para incluir en las relaciones de igualdad de interpares (con otras facultades) como para mejorar la articulación con facultades del resto del mundo.

Las relaciones de poder en el interior de nuestra universidad no pueden definirse en miradas egoístas y mezquinas del cortoplacismo. Es una decisión que trasciende a las generaciones actuales, pues sentará las bases de un destino superador que permitirá consolidar y mejorar el grado, el posgrado, a distancia, en la academia y reformular y profundizar la investigación y tener prácticas extensionistas que abarquen a diversos actores de la sociedad civil, donde la comunicación –que es cada vez más una herramienta estratégica– sirva para incluir, potenciar y contribuir al desarrollo de una sociedad de voces múltiples, más justa y equitativa.

*Profesor titular de la Escuela de Ciencias de la Información, consultor en Comunicaciones