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La imprevisión no es un problema climático

¿Por qué los cortes no son un accidente? Porque son una consecuencia de una política desacertada y errática en materia de inversión para la generación de energía.

12 de noviembre de 2014 a las 12:02 a. m.
Miguel Osvaldo Nicolás*
La imprevisión no es un problema climático

La reiteración de las cosas que están mal no debe convertirse en una costumbre aceptada por todos. Cada año, frente a altas temperaturas (que no son excepcionales, porque forman parte de nuestro clima), la Empresa Provincial de Energía de Córdoba (Epec) deja sin suministro eléctrico a miles de cordobeses. El apagón de hace unos días no es el primero ni será el último. Año tras año, comerciantes se ven perjudicados por la interrupción de la cadena de frío; niños y ancianos padecen problemas de salud por la falta de energía eléctrica, mientras el gobernador se encuentra de gira nacional tratando de instalar su alocada candidatura a presidente y el exgobernador Juan Schiaretti publicita sus iniciativas legislativas. Ambos hacen campaña como si Córdoba fuese una excepción en la Argentina, como si aquí todo funcionase bien.Ni los cortes de luz son un accidente climático ni De la Sota y Schiaretti están libres de responsabilidad. ¿Por qué los cortes no son un accidente? Porque son una consecuencia de una política desacertada y errática en materia de inversión para la generación de energía.Equivocada, porque se abandonó el camino iniciado tendiente a conectar a la Provincia con el Sistema Interconectado Nacional, aún no se conoce si se realizaron todas las líneas de alta tensión desde la estación transformadora Arroyo Cabral con los centros de consumo. Errática, porque no hay rumbo.La Epec es una empresa monopólica que presta un servicio esencial; es decir, el sueño de cualquier empresa privada. No se le puede comprar a nadie que no sea ella y no se puede dejar de comprar lo que vende; por lo tanto, sólo la desidia y el desconocimiento pueden haber llevado a Epec a una situación de descalce financiero y un pésimo servicio, mientras sus responsables jerárquicos siguen cobrando año tras año un bono por eficiencia, una verdadera cachetada a los cordobeses. ¿Qué se debió hacer? Rechazar que nuestra Provincia se embarcara en una deuda impagable aun hoy, construyendo la Usina Termoeléctrica de Pilar, sin ningún sustento técnico ni económico, sólo porque en ese momento eran socios y amigos con el Gobierno nacional –no hay otro justificativo–, en vez de aplicar esos fondos al mejoramiento de los sistemas de distribución de energía eléctrica en media y baja tensión. Hemos rechazado en reiteradas ocasiones los aumentos de tarifas, no sólo porque los bolsillos de los cordobeses no están en condiciones de pagar esos abusivos incrementos, sino porque el servicio deficiente que se presta transforma en ilegítimos esos pedidos.Cada nuevo presidente de Epec que asume promete que no habrá cortes, que de haberlos habrá un plan de contingencia, y cada uno de ellos ha fracasado en su gestión.Catorce años consecutivos es un tiempo más que suficiente para encarar una seria política de Estado en materia energética; 14 años consecutivos es lo que han gobernado De la Sota y Schiaretti, por lo que no tienen justificación alguna en este tema.El gobernador cada vez dedica más tiempo y recursos (que son de los cordobeses, no de él) a su campaña presidencial, mientras los cordobeses vivimos en la provincia con la luz, el agua, los peajes y las naftas más caros del país. Y, aun así, los cordobeses no sabemos si el próximo verano tendremos luz.Hace falta gestionar más. Un gobernador que se ocupa de su provincia, que invierte los recursos públicos en sentido estratégico, no necesita del gasto impúdico en publicidad para ser reconocido en el resto del país.

*Director del Ersep, presidente del Congreso Provincial de la UCR