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La importancia de la oración

El impacto de la oración en la sociedad es tal que el creyente siempre está dispuesto a hacer obras de bien.

21 de septiembre de 2021 a las 12:01 a. m.
Jihad Sleiman*
La importancia de la oración
El sheijk Alhassan Ali Mohamed realizando su rezo en la Mesquita del Centro Islamico de Mendoza. (Foto: Ignacio Blanco / Los Andes)

Los creyentes han sido bendecidos con un gran vínculo entre ellos y el Único Gran Dios con su autoridad y poder. Se trata de una conexión que contiene todos los actos de adoración, espiritual, ideológica, física y verbalmente.

La oración (Salat) es el refugio que tienen los fieles en Dios. Uno de los efectos de la oración es que hace que el creyente se sienta orgulloso y elevado cuando coloca su frente en el suelo para mostrar su sumisión y su total entrega a su Creador, y repite en la integridad de su corazón: “Gloria a mi Señor, el Altísimo”.

En el Noble Corán, Dios ha combinado la oración con la rectitud del carácter instando a mantener una conducta ética y moral intachable diciendo: “Verdaderamente, la oración prohíbe la indecencia y la inmoralidad” (Corán 29:45). Un erudito musulmán decía que si la oración no te aleja de lo reprobable, entonces tu corazón esta endurecido y estás muy lejos de Dios.

La oración es el pilar esencial de la religión musulmana, y tiene características muy especiales. La oración aporta sustento en la vida del creyente, preserva la salud, protege del daño, expulsa la enfermedad, fortalece e ilumina el corazón, alegra y nutre el alma con fe y esperanza, preserva la gracia del señor, aleja el resentimiento y trae bendiciones colmadas de misericordia suprema, lo cual convierte al creyente en una persona beneficiosa para la comunidad por medio de esa relación fuerte que tiene con Dios.

La oración es un deporte maravilloso y saludable para el cuerpo, especialmente porque los movimientos que hace un musulmán al inclinarse, postrarse y pararse una y otra vez en diferentes períodos del día hacen que los huesos y articulaciones se muevan de manera correcta, y libera a la persona de energías negativas tan pronto como su frente toca el suelo postrándose ante Dios, otorgándole energías positivas y beneficiosas.

Eso se logra mediante la forma de practicar los rituales con toda reverencia y fe profunda con la presencia completa del corazón y el alma en una devoción absoluta ante el Todopoderoso.

El impacto de la oración en la sociedad es tal que el creyente siempre está dispuesto a hacer obras de bien para obtener la complacencia de su Señor, en primer lugar, y también para ser un ejemplo de convivencia entre los integrantes de la comunidad.

* Iman, miembro del Comipaz