Justicia adicta o adicción a la Justicia
San Agustín decía: “Justicia es dar a cada uno lo suyo”. Fernando Barrutia.
San Agustín decía: "Justicia es dar a cada uno lo suyo". Para que pueda plasmarse en los hechos este concepto, es necesario e imprescindible que tengamos una Justicia de verdad, independiente del poder político. Los jueces deben acatar únicamente las órdenes de su conciencia y de lo que indica el derecho, que es el conjunto de normas jurídicas que rigen la convivencia dentro de una determinada comunidad, estableciendo derechos y obligaciones para los ciudadanos.Los jueces son los encargados de aplicar e interpretar el derecho en cada caso concreto, precisamente para lograr que esa convivencia sea armoniosa y equitativa.La designación de jueces probos e independientes, además de ser una garantía para los ciudadanos, es también una garantía para los inversores locales y extranjeros que, cuando tengan algún problema de carácter legal, sepan que cuentan con seguridad jurídica de acuerdo con el derecho vigente y no sujeta a los vaivenes políticos.No olvidemos que el Poder Judicial es un pilar fundamental para la convivencia y una garantía para vivir en democracia, pues es el encargado de controlar a los otros dos poderes dentro del sistema republicano de gobierno; de allí la importancia de una Justicia independiente y para todos. Tinte político. Se agrede la independencia del Poder Judicial con nombramientos de magistrados que, más allá de sus dotes intelectuales o capacidad jurídica, tienen un reconocido tinte político. Ello alimenta su falta de credibilidad en la mayoría de la gente, lo cual es injusto porque se tiende a generalizar, y existen cientos de jueces probos, honestos e imparciales que dignifican a la Justicia.La Justicia no debe ser ciega ni sorda ni muda. No debe ser ciega porque debe estar con los ojos bien abiertos para no tropezar con las tentaciones de ceder a presiones políticas ni permitir su injerencia. No debe ser sorda porque debe saber escuchar los reclamos y actuar con rapidez.Y, por último, la Justicia no debe ser muda porque tiene que hablar a través de sus sentencias de acuerdo con las pruebas y las normas legales vigentes, sin importar a quién beneficia y a quién perjudica.En síntesis, y como todo depende de nosotros, tratemos de revertir la tendencia de los gobiernos a tener una "Justicia adicta" a sus intereses, y convertirla en una "adicción a la Justicia" para lograr el bienestar común.
* Abogado, exjuez de Paz de Villa Allende, director general de la revista “Nosotros y la Realidad”

