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Los invisibilizados y los desaparecidosdel Gobierno nacional

Nada dicen de que en el supuesto gobierno de los derechos humanos se utilicen los métodos de la dictadura y la Gendarmería Nacional tenga la función de espiar a militantes sociales y sindicales. Betiana Cabrera Fasolis.

23 de marzo de 2013 a las 12:01 a. m.
Betiana Cabrera Fasolis*
Los invisibilizados y los desaparecidosdel Gobierno nacional

La larga lucha de los organismos de derechos humanos y el pueblo por las banderas de memoria, verdad y justicia tuvo sin dudas grandes hitos. Las masivas movilizaciones populares de cada 24 de marzo y los juicios contra los genocidas son prueba de ello. Sin lugar a dudas, la sociedad ha avanzado en la discusión sobre la vigencia de los derechos humanos para la conquista de nuevos derechos en este tiempo. Un sector importante de la sociedad (de la cual considero que formo parte) ha avanzado y ha complejizado este debate. Bien sabemos que quienes quieren el regreso de la impunidad son los cómplices del poder concentrado. Pero también son cómplices todos aquellos que nada dicen ante la diaria violación de los derechos de un sector importante de compatriotas.Particularmente el Gobierno nacional, que a partir de un relato cargado de lógica binaria va dividiendo aguas, evadiendo y negando de manera sistemática elementos de la realidad que ya se tornan inocultables: nada dicen de la violencia y el saqueo a los pueblos originarios de Formosa por bandas de productores protegidos por el gobernador K Gildo Insfrán. Métodos de la dictadura. Se nos despoja del derecho humano a un ambiente sano destruyendo los bosques, apoyando la megaminería contaminante, el monocultivo de la soja, la corporación inmobiliaria y reprimiendo salvajemente a los pobladores que defienden su entorno natural. La ley antiterrorista es la mejor herramienta que este Gobierno gestó para tal fin. Son cómplices también los que se enriquecieron con los subsidios del Estado mientras compatriotas pierden su vida por culpa de la corrupción del Gobierno nacional. Corrupción que tiene nombres propios, como son Juan Pablo Schiavi, Julio De Vido y también Ricardo Jaime. Pero no hubo voz oficial que leyera los nombres de las víctimas de la tragedia de Once.Nada dicen de que en el supuesto gobierno de los derechos humanos se utilicen los métodos de la dictadura y la Gendarmería Nacional tenga la función de espiar en forma ilegal a dirigentes y militantes sociales y sindicales. Curiosamente, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, el cordobés Martín Fresneda, nada dice al respecto.Hechos graves son noticia con frecuencia: en lo que va de 2013, se cometieron 48 femicidios, y en 2012, 255 mujeres fueron asesinadas por hombres de su círculo íntimo. Una cada 35 horas, producto de la violencia sexista, y si bien desde 2009 contamos con la ley 26.485 "para prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres en todos los ámbitos en donde desarrollen sus relaciones interpersonales", el Gobierno Nacional no lleva adelante su implementación.Ejemplo de ello es el escaso presupuesto asignado (0,0027 por ciento del presupuesto nacional) al Consejo Nacional de las Mujeres, que es el órgano de aplicación de tan necesaria ley. O las 500 mil mujeres que interrumpen embarazos no deseados todos los años, de las cuales mueren 55 cada 100 mil nacidos vivos (mujeres pobres y jóvenes). Y por cada muerte, hay 20 lesiones graves incapacitantes.Recordamos que el proyecto de ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE), presentado por la Campaña por el Aborto Legal, Seguro y Gratuito, fue apoyado por 57 diputados y diputadas de todos los bloques, pero que no ha prosperado por la falta de voluntad política del bloque del Frente para la Victoria, que cuenta con mayoría propia para hacerlo.De los desaparecidos de la democracia, poco se habla. Algunos tienen nombre: Julio López, Luciano Arruga, María Cash, Yanina Cuello, Facundo Rivera Alegre, Marita Verón, pero miles más no tienen nombre. Negaciones. Se esconde la pobreza y se niega la inflación y la realidad de miles de argentinos a través de las cifras irrisorias que brinda el intervenido Indec, que sigue diciendo que la pobreza es del siete por ciento y la indigencia es de dos por ciento. En Córdoba sabemos que los alimentos siguen subiendo de precio de acuerdo a lo que reflejan los resultados del Centro de Investigaciones Participativas en Políticas Económicas y Sociales (Cippes). Según muestra este centro de investigación, la línea de la pobreza fue de 4.205,03 pesos en febrero, 0,92 por ciento más cara respecto a enero pasado, y la canasta básica alimentaria que determina la línea de indigencia se ubicó en 1.852,44 pesos, 0,92 por ciento más que en enero de 2013. También se niega a los jubilados, al no concederles el 82 por ciento móvil. Se niega a miles de jóvenes que no estudian ni trabajan, cuyo único recurso es el trabajo informal. Si negamos su existencia, difícilmente los supuestos funcionarios más "progresistas" del Gobierno podrán implementar políticas públicas contra la pobreza y la indigencia.Llegó la hora de complejizar el debate y situarnos en la lucha histórica de los derechos humanos. No limitarse a que esa lucha abarque la memoria y justicia de los 30 mil detenidos desaparecidos, sino también a las reivindicaciones por las que una generación de argentinos dio su vida y que claramente objetaría la obsecuencia y falta de autocrítica que se traduce en la desaparición de los pobres que el Gobierno nacional realiza para sostener su relato.

*Movimiento Libres del Sur Frente Amplio Progresista