Información con responsabilidad
El Gobierno provincial manejó con irresponsabilidad la información que relevó de cada uno de los habitantes de esta provincia en el censo de 2008. Mariano Mosquera.
En el censo que se realiza hoy en todo el país, participa toda la población, puesto que estamos ante el mayor operativo civil que se hace en un territorio. Siempre que se desarrolla un censo, se despliegan grandes campañas de concientización respecto de la importancia de que el ciudadano atienda y conteste de forma responsable al censista. Sin embargo, esa responsabilidad que se pide a la sociedad muchas veces no encuentra su correlato en las instituciones encargadas de desarrollar el relevamiento.Tres responsabilidades tiene el Gobierno con los ciudadanos censados, luego del relevamiento: políticas acordes a las necesidades relevadas; brindar herramientas de control ciudadano con base en las estadísticas censales y, por último, transparencia y apertura de la información.El Gobierno debe tener un manejo responsable de la información (en tiempo y forma), ya que todos participamos y somos parte del censo. Esto significa que el Estado debe responder con políticas públicas y recursos a la información de necesidades poblacionales que releva en la muestra. Además, debe demostrar esta correlación. Pero también es importante que los resultados estén disponibles para la ciudadanía luego de que sean procesados de forma transparente, en plazos razonables. Políticas públicas. La información censal es la principal herramienta para que los gobiernos (nacional, provinciales y municipales) diseñen e implementen políticas públicas sobre la base de indicadores objetivos. Es imprescindible saber específicamente en dónde están, cuántos son y qué características tienen los ciudadanos que necesitan las políticas sociales, de salud o de vivienda. Lo que es más importante todavía es contar con indicadores objetivos, lo que permite un mayor control de la ciudadanía respecto de cómo los gobiernos van cumpliendo sus metas.También la información censal debe ser accesible para que universidades, institutos de investigación y organizaciones de la sociedad civil puedan desarrollar sus estudios y sus intervenciones sociales de forma eficiente y asegurando el impacto que pretenden. Un mal ejemplo. A dos años y dos meses de realizado el operativo provincial del 27 de agosto de 2008, los cordobeses no contamos todavía con la totalidad de la información relevada en el Censo Provincial de ese año. Por ejemplo, los municipios del interior aún no tienen información del nivel de pobreza, de la precariedad laboral o del déficit habitacional en sus comunidades. El Gobierno provincial manejó con irresponsabilidad la información que relevó de cada uno de los habitantes de esta provincia. Una demora similar se dio en el siglo XIX, durante el primer censo nacional, que se realizó en septiembre de 1869 y que recién tuvo sus resultados en abril de 1872. En ese caso, hay que decir que la tardanza se debió a la epidemia de fiebre amarilla que azotó al país.Manejar con responsabilidad la información estadística implica un gobierno transparente y dispuesto a implementar soluciones efectivas sobre la base del censo. La relevancia de la información censal y la importante magnitud de recursos que se movilizan en un operativo civil de estas características así lo requieren.

