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Homenaje a los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre

Homenajear a la Declaración Universal de los Derechos Humanos no es un acto nostálgico, sino un acto de fe.

11 de diciembre de 2018 a las 12:40 a. m.
Claudio Martín Viale*
Homenaje a  los 70 años de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre
Nelson Mandela. Fue un defensor de los derechos humanos.

Este 2018 es un buen año para homenajear el 70° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre.

Sin dudas el siglo pasado fue un tiempo en el que la búsqueda de la libertad, declamada a fines del siglo XVIII y puesta en marcha en el siglo XIX, se vio marcada por la dificultad de poder concretar la igualdad entre los hombres.

So pretexto de lograrla, se verificaron las experiencias cruentas y crueles de los totalitarismos nazifascista y marxista leninista.

La truculencia de esos acontecimientos resultó un acicate que abrió las puertas que permitieron vislumbrar un horizonte más fraterno a partir de posicionar al hombre, no como un mero centro de imputación jurídica, librado a los vaivenes caprichosos del derecho positivo y del poder, sino como un ente único e irrepetible, capaz de diseñar su propio destino y lograr el máximo grado de perfección posible dentro de una buena vida en común.

Se instalan como paradigmas jurídicos y políticos dos palabras y un sintagma: persona, dignidad y bien común.

Ni la mera abstracción racionalista del individualismo ni la pura realidad del colectivismo, sino el hombre como una unidad de cuerpo y espíritu, con igual dignidad y derechos, se instala como la base de la recomposición del orden social.

Con la igualdad como piso, la libertad como horizonte abierto y la amistad cívica de la fraternidad como fuerza, se acordó la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que aunque todavía haya mucho camino por recorrer, resulta indispensable para una convivencia universal y democrática.

A los intelectuales, a los comunicadores, a los ejecutores y a todos aquellos que con su labor buscan en su quehacer de todos los días el máximo grado de justicia, homenajear a la Declaración Universal de los Derechos Humanos no es un acto nostálgico ni una fantasía, sino un acto de fe, que implica creer que al futuro es posible hacerlo y no esperarlo con holgura.

* Abogado.